domingo, 2 de septiembre de 2018

Mujeres, hombres y viceversa: Così fan tutte, de Mozart II


ANÁLISIS

Alguien podría preguntarse qué tienen en común esta obra maestra de Mozart con el título de ese infame programa de Tele 5. Para que no conozcan el programa, Mujeres, hombres y viceversa es una especie de concurso-reality que va de buscar pareja, donde una chica o un chico tiene que elegir entre varios pretendientes.  Como el programa muestra la guerra de sexos y las técnicas de seducción de uno y otro bando (así como consta de "asesores") en un momento me vino que podría ser un símil. Poco afortunado, quizás. Pero ese es otro debate.

De las tres óperas que compuso Mozart con da Ponte, ésta es la que más me ha dado que pensar. A nivel personal, es la que menos me gusta de la Trilogía de da Ponte, en parte porque de las tres, es la que menos he escuchado y también porque se me hace muy larga.

Aún así, esta obra es realmente interesante porque a través de un ambiente cómico nos plantea una cuestión bastante seria y es la relación entre hombres y mujeres. Esta guerra de sexos se plantea de manera inteligente y en un principio desde un punto de vista claramente machista. Y aquí viene lo interesante. ¿Realmente la obra es tan machista como parece?

A mi juicio más que "Così fan tutte", así se comportan todas, deberían ser en realidad "Cosí faciamo tutti"; así nos comportamos todos. Porque en realidad, lo que la ópera plantea es el concepto de la fidelidad humana y aquí planteo una segunda pregunta: ¿El hombre es un ser fiel por naturaleza?

Para empezar, todo empieza con una simple apuesta. El viejo Don Alfonso quiere dar toda una lección de vida a sus jóvenes amigos, Ferrando y Guglielmo. Según él, que ha vivido mucho, la mujer es incapaz de ser fiel a un hombre. Los jóvenes piensan que no es verdad, ya que sus novias son un ejemplo de constancia y fidelidad. Sin embargo, y como hemos podido ver en la entrada anterior, al final acaban fracasando y el tiempo da la razón a Don Alfonso.

Si nos quedamos con sólo esta parte, podemos pensar que el retrato que hace Da Ponte de las mujeres no es muy bueno que digamos, pero lo que no tenemos en cuenta es el porqué las dos hermanas reaccionan como lo hacen. El motivo es muy simple: acaban siendo infieles por un principio de igualdad.

Este principio lo oímos de Despina: "Los vientos inconstantes tienen más firmeza que los hombres" Y más adelante: "Paguemos con igual moneda a esa maléfica raza indiscreta". En otras palabras; la mujer es infiel porque el hombre es infiel.

Y efectivamente no le falta razón. Porque aunque estando disfrazados y es en plan de coña, tanto Ferrando como Guglielmo también le están siendo infieles a sus novias, Dorabella y Fiordiligi precisamente con la otra, pues en el fondo están dando a entender lo que Despina dice, que los hombres si tienen la oportunidad, van a ir detrás de cualquier falda sin importar lo que tengan en casa. La única diferencia es que los hombres son conscientes del juego, mientras las dos hermanas no lo son.

Por tanto, en el fondo no es tan machista como parece. Es simplemente humana. Para Mozart como da Ponte, la fidelidad humana es algo que no existe de forma natural, ya que lo natural es saciar el apetito. Del mismo modo que cuando tienes hambre, comes, cuando tienes ganas de amar (o follar) amas o follas. La fidelidad por tanto es una condición aprendida por la cultura pero no por la naturaleza. Por eso las hermanas acaban siendo infieles: tienen una carencia afectiva que alimentar. Y como en ese momento sus novios no están, acaban aprovechando las circunstancias para calmar ese instinto con los primeros hombres que se la cruzan. Evidentemente, Don Alfonso jugaría con el mito erótico que a la mujer en esa época resultaría atractivo; igual ahora en pleno siglo XXI; Ferrando y Guglielmo se habrían disfrazados de vikingos, por ejemplo. Recordemos que los personajes son italianos, así que igual a Fiordiligi y a Dorabella le podrían atraer a un maromo rubio y ojos azules.

En defensa de las hermanas, al menos en un principio tratan de ser fieles. Pero como decía un amigo mío, "Si no hay portero ¿por qué no vas a marcar un gol?" como respuesta al flirteo de una chica que ya tiene novio o está comprometida. Siempre me ha parecido esa actitud bastante infame, la verdad, ya que en este caso, damos la culpabilidad a la persona que cae en la tentación y no en la que tienta. En este caso pasa lo mismo. Consideramos automáticamente culpables a Fiordiligi y a Dorabella de haber sido infieles, ya que aunque su primer instinto fue decir que no, los otros dos las han ido calentando sin importarles que ellas tuvieran novio o no (que aunque son ellos mismos, no deja de ser un experimento), pero son ganas de querer fastidiar, aparte de mostrar una enorme falta de respeto a la negativa de la mujer: No es No, no hay porqué insistir.

Aquí por otra parte, volvemos a ese enfrentamiento entre la ética y el instinto primario de sastisfacer el deseo sexual. Si bien la intención de ser fiel a tu pareja, en un momento dado, el cuerpo puede ser débil y si te encuentras en una situación tan sumamente límite como le plantean a las dos hermanas con ese suicido fingido, esa fantasía erótica que se te presenta y te halaga, tiene detalles que tu pareja actual no tiene y encima tienes a alguien que te anima a ceder, pues es difícil resistir a la tentación. No imposible, pero no sería de extrañar. Y lo mismo pasaría con un hombre, porque seamos sinceros: A un hombre se le plantea el mismo juego y seguro que también acaba cayendo.

El resultado de este peligroso juego, es que las dos parejas aprenden mucho uno del otro y aunque la obra se cierra con un final feliz, en realidad no lo es tanto: aunque las dos hermanas les aseguran a sus novios que sabrán compensarles y les prometen fidelidad, ellos le responden "Te creo, pero no voy a ponerte a prueba", porque ya lo han hecho. Y han fracasado. Lo mismo pasa con ellas, porque después de lo que ha pasado ¿cuáles son sus verdaderos sentimientos con respecto a sus novios? La obra termina planteando al espectador varias preguntas que no tienen una respuesta categórica, pues cada uno deberá sacar sus propias conclusiones.

Así que es mejor que se lo tomen con humor, porque en el fondo lo que ha pasado es algo tremendamente serio. Y es a través de la comedia en la que nos damos cuenta de lo débil que es el ser humano, sin tener en cuenta la condición social, pues en la obra todos los personajes son tratados de igual a igual, ya que Despina, aunque es la criada, en ningún momento se la trata con desprecio y no hay ningún indicio que os diga que Don Alfonso pueda pertenecer a la nobleza. En este aspecto, podemos acordarnos de Don Giovanni, que a la hora de ligar, con tal que fuera una mujer, la condición social no importaba y aunque en esa obra las clases sociales sí estaban realmente señaladas, esa distinción desparecía al tener todas un enemigo común.  Lo mismo pasa aquí en Così. 

Otro factor que encuentro genial en esta ópera que no se da en ninguna otra de Mozart (al menos que yo sepa) es la distribución de los números musicales. Existe una simetría casi total, seis personajes: tres hombres y tres mujeres con personalidades que se complementan. Así las dos parejas iniciales, en realidad por carácter combinan mejor cuando se intercambian, es decir la rectitud de Fiordiligi pega más con el románico Ferrando mientras que la jovial Dorabella pega más con el campechano Guglielmo, así como Despina es la versión femenina de Don Alfonso, pues tiene la misma opinión de los hombres que el viejo de las mujeres. Estos seis personajes tienen exactamente la misma importancia, casi todos tienen el mismo número de arias y están prácticamente todo el tiempo en escena, dando una mayor importancia a las escenas de conjunto que a las arias.

Con todos estos elementos tenemos una obra totalmente atemporal, de una belleza sin límites pero que hay que saber bien escuchar para capar bien sus matices. No es una obra que yo considere que sea fácil, dada la longitud y la gran cantidad de recitativos, pero merece mucho la pena.

De esta ópera podemos aprender varias cosas:

- Nunca se termina de conocer a una persona.
- Ligado a lo anterior, no des por hecho que una persona va a reaccionar de cierta forma cuando se presenta una situación determinada. Igual te sorprende.
- La confianza en la pareja, ha de ser mutua.
- Cuidado con las apuestas y con lo que apuestas.

GRABACIONES

CD

 Para esta ópera decidí adquirir una grabación reciente, a pesar las críticas puristas que había leído. A pesar de que no soy muy fan de Villazón cantando a Mozart, lo cierto es que no lo hace mal y el resto del reparto así como la orquesta tampoco. Lo único que no me gusta de esta grabación es que los dos números finales los han dejado como dos largas pistas de 19 y 20 minutos, cuando podrían haberlo partido en tres partes y así poder localizar ciertas partes del número más fácilmente. Quitando eso, es una buena grabación que incluye el libreto, cosa que en otras, al ser reediciones de grabaciones más antiguas no hacen, así que quizás sea su gran ventaja.

DVD

 Aunque por desgracia no tengo este dvd, vi este montaje creo que por Youtube y me gustó enormemente. Unos decorados sencillos, pero tanto la interpretación de los cantantes como la orquesta y la puesta en escena me gustaron bastante. Es un buen ejemplo de cómo hacer una escenografía moderna, pero respetando la base original. En cuanto tenga la ocasión, me haré con él.


Este, por otra parte sí lo tengo. Me costó bastante baratito y la verdad es que no me puedo quejar pues tenemos una buena dirección, un buen equipo de cantantes, como Elina Garança como Dorabella y el magnífico Ruggero Raimondi que da gusto verlo en su lado más cómico. También es una buena opción y la puesta en escena es también coherente. 

Pues dejamos los intercambios de pareja por hoy. Para la próxima entrega, hablaré de una tragedia, un drama y una comedia que no tienen nada que ver una con la otra pero que en el fondo tienen algo en común: Puccini. 

Nos leemos.

sábado, 1 de septiembre de 2018

Mujeres, hombres y viceversa: Così fan tutte, de Mozart I


¡Qué bonito es el amor! Depositar toda tu confianza en una persona que te jura ser siempre fiel... o no. Hay cosas que es mejor no tentar a la suerte, porque el resultado quizás no sea de tu agrado. Esa es una lección que van a aprender los protagonistas de la ópera de esta entrega.

Così fan tutte ossia La scuola degli amanti (Así hacen todas o La escuela de los amantes) es una ópera en dos actos con música de Wolfgang Amadeus Mozart y libreto de Lorenzo da Ponte, estrenada en el teatro Horfburg de Viena el 26 de enero de 1790.

Tiene una duración aproximada de 180 minutos (tres horas).

BREVES DATOS HISTÓRICOS

La obra al parecer era un encargo que hizo el emperador José II a Antonio Salieri, quien empezó a trabajar en ella, pero al final la abandonó porque el tema no era de su agrado. Esta obra sería la última colaboración que tendrían Mozart y da Ponte, autor de libreto. Las fuentes no son del todo claras, se rumorea que está basada en hechos reales que le contaron al emperador que pasaron en un baile de máscaras, aunque ya existían historias que trataban el intercambio de parejas, como en el Decamerón de Bocaccio. En cualquier caso, se podría considerar que la idea es original del libretista. La ópera en el día del estreno pasó sin pena ni gloria, aunque para la audiencia vienesa no se escandalizó por el argumento. Fue dirigida por el propio compositor y el emperador no pudo verla porque ya había fallecido.

Sería ya en el siglo XIX cuando el público consideró esta obra como atrevida y acabó olvidándose.  Fue a partir del final de la Segunda Guerra Mundial, cuando esta obra empezó a rescatarse y a recuperar su lugar en el repertorio habitual.

ARGUMENTO 

La acción se desarrolla en Nápoles, en el siglo XVIII.

ACTO I

Escena I: La terraza de un café. 

Dos oficiales, Ferrando (tenor lírico) y Guglielmo (barítono) afirman que sus novias, Dorabella y Fiordiligi, serían incapaces de serles infieles. 

 

Sin embargo, su viejo amigo, Don Alfonso (bajo-barítono) no opina lo mismo, y la duda ofende a los dos jóvenes. Es más, Don Alfonso afirma que si les da la oportunidad, podrían ser infieles en menos de un día,  y los oficiales se apuestan cien monedas de oro a que ellos tienen razón. Don Alfonso acepta la apuesta y les pide que hagan todo lo que él les diga. Los oficiales, confiados de que ganarán la apuesta se van pensando en qué gastarán el dinero que van a ganar.

Escena II: Un jardín cerca de una playa

Fiordiligi (soprano lírica) y su hermana Dorabella (soprano o mezzosoprano) se encuentran alabando a sus novios (Guglielmo y Ferrando) mientras contemplan sus retratos. Han quedado con ellos, pero en lugar de los jóvenes viene Don Alfonso con una terrible noticia. ¡Los han llamado a filas y han de partir a la guerra! Llegan los jóvenes, muy apenados y se despiden de sus novias.  Aparece un grupo de jóvenes alabando la vida militar y los oficiales se van con ellos.

Don Alfonso se queda con las dos hermanas y ven al barco partir y los tres le desean a los jóvenes suerte en su viaje. 

Las hermanas se van desoladas y Don Alfonso, solo, está seguro de que ganará la apuesta.  

Escena III: Un salón de la casa de Fiordiligi y Dorabella

Despina, la criada de las dos hermanas (mezzosoprano o soprano) se encuentra rajando de lo dura que es su vida y se dispone a probar el chocolate que está haciendo para sus señoras cuando entran desoladas las dos hermanas. Tristes y abatidas, piensan en el suicidio y en lo terrible de la situación porque sus novios se han ido. Despina, no obstante, las anima y les dice que tampoco es para tanto, así pueden aprovechar para divertirse un poco y conocer a otros hombres, ya que ellos harán lo mismo fuera, ya que éstos no son fieles por naturaleza.

Las tres mujeres se van y aparece Don Alfonso, quien cree que Despina puede arruinarlo todo si ella logra reconocer a los dos oficiales disfrazados. Antes de hacerlos pasar, la llama y le pide su colaboración a cambio de una generosa suma de dinero si consigue interceder para que dos "amigos" suyos puedan enrollarse con sus señoras. Despina acepta y Don Alfonso hace entrar a Ferrando y Guglielmo disfrazados de albaneses.


Despina no los reconoce y les parece que pueden ser un buen partido para sus señoras. Entran las dos hermanas y se quedan sorprendidas e indignadas al ver hombres en su casa. Ferrando y Guglielmo se presentan como amigos de Don Alfonso e inmediatemente declaran su amor a las dos hermanas; Ferrando a Fiordiligi y Guglielmo a Dorabella. Sin embargo, no tienen éxito y Fiordiligi afirma que ella le es fiel a su novio y que jamás quebrantará ese voto. 


Guglielmo intenta reternerlas, pero es en vano y las dos hermanas se van. Satisfechos, los dos oficiales creen que han ganado la apuesta, pero Don Alfonso afirma que aún tiene tiempo y les ordena que se vayan al jardín y que esperen su órdenes. Ferrando afirma que aún ha visto en los ojos de sus novias que aún les quiere.

Entretanto, Don Alfonso y Despina trazarán un plan para que los dos "albaneses" tengan éxito con las dos hermanas.

Escena IV: Un jardín
  
Las dos hermanas están en el jardín cuando de pronto entran Ferrando y Guglielmo muy apenados. Puesto que su amor no es correspondido, están decididos a suicidarse y se envenenan. Las dos hermanas horrorizadas se van a socorrerlos. Entra Don Alfonso y ve que sus dos amigos han tomado arsénico. Entra también Despina que al verlos decide irse para llamar a un doctor, que en realidad es ella misma disfrazada. Mientras tanto, las dos hermanas se conmueven por tal trágico suceso y los dos oficiales hacen lo posible para no partirse de risa. 

 

Cuando el "doctor" le proporciona un antídoto, los dos oficiales se curan y las colma con todo tipo de halagos, pero cuando cada uno está a punto de besar a la novia del otro, las dos hermanas reaccionan y se van dejándolos tirados.

ACTO II

Escena I: Un salón en la casa de las hermanas

Despina convence a sus señoras que deberían hacerle caso a los albaneses, ya que son buenos chicos y son ricos. Se van y las dos hermanas reflexionan sobre lo que su criada les ha dicho. Dorabella piensa que tampoco estarían haciendo nada malo divertirse un poco con ellos así que convence a su hermana Fiordiligi a que le siga el juego.


Cada uno escoge sin saberlo, al novio de la otra. Entra Don Alfonso y le dice a las hermanas que se vayan al jardín que hay una sorpresa esperándolas.

Escena II: Un jardín

Las hermanas se encuentran con que los albaneses les han motando una fiesta con música y flores.


Tanto Despina como Don Alfonso las invita a que se unan a ellos y las hermanas se van con el que han hablando antes. Guglielmo flirtea con Dorabella y tiene éxito, pues ésta le entrega el medallón donde lleva guardado el retrato de Ferrando a cambio de un colgante con forma de corazón. Por su parte, Ferrando intenta hacer lo mismo con Fiordiligi, pero no tiene tanto éxito.  Cuando se quedan solos, Ferrando piensa que han ganado ya que Fiordiligi sigue siendo fiel, pero Guglielmo no puede decir lo mismo de Dorabella.
 

Ferrando se enfada al comprobar que su novia le ha sido infiel, pero aún así Guglielmo está contento porque la suya lo es. Sin embargo, Don Alfonso le dice que no cante victoria tan pronto, porque todavía puede caer la otra.

Escena III: La habitación de las hermanas

Dorabella confiesa a Fiordiligi que al final ha caído en brazos del albanés, para mayor alegría de Despina.Ambas tratan de convencer a Fiordiligi que haga lo mismo aunque la joven todavía quiere permanecer a su novio.


Se van y se queda Fiordiligi sola. Decide que lo mejor es ir al campo de batalla para reunirse con Guglielmo. Entre tanto, Don Alfonso junto a los dos oficiales descubren su plan, pues pasaban por ahí para espiarlas, así que en ese momento entra Ferrando y la trata de convencer una vez más de su amor. Finalmente, la chica se rinde en sus brazos, demostrando así que ella también es infiel. 

 

Guglielmo estalla de ira, pero Don Alfonso les dice que es mejor que las perdonen y que se casen con ellas ya que al fin y al cabo "cosí fan tutte", así se comportan todas. Así pues, Don Alfonso gana la apuesta.

Escena IV: Un salón ricamente decorado 

Finalmente, las dos parejas deciden casarse. Han decorado la casa y han contratado músicos. Don Alfonso llama a un notario, que en realidad es Despina disfrazada.

 

Las dos parejas se disponen a firmar: Fiordiligi con "Sempronio" (Ferrando) y Dorabella con "Tizio" (Guglielmo).  Sólo firman ellas, pues justo en el momento que lo van a hacer ellos, se anuncia la llegada de los oficiales. Las dos hermanas se ponen nerviosas y mandan a sus amantes a que se escondan, quienes lo hacen y aparecen poco después de sí mismos.

Descubren los contratos nupciales y al pedir explicaciones, las dos hermanas no saben dónde meterse. Entonces ellos revelan sus disfraces y les revela el plan. Las dos hermanas piden perdón a sus novios y echan la culpa de todo a Don Alfonso, quien admite su culpa, les aconseja que cada uno vuelva con su amante y que recuerden toda esta experiencia con humor, pues se es más feliz viendo el lado bueno de las cosas. Las dos hermanas les vuelven a prometer a sus novios que le serán fieles, pero ellos prefieren crearlas y jamás ponerlas a prueba.


Todos ríen y afiman que aquellos que sean capaces de encontrar la risa donde otros encuentran el llanto, son aquellos que encontrarán la paz.

martes, 28 de agosto de 2018

Temporada 2018/2019


El blog cumple hoy un año de existencia. Realmente me sorprende que haya realmente durado tanto tiempo, más cuando es un blog que tiene una fecha de caducidad.

Dado que en un año ya he cubierto la gran mayoría de la obras que se ven en los escenarios actualmente, me va a ser un poco difícil sorprender en la temporada siguiente.

Por lo pronto el primer cambio que he hecho ha sido el seudónimo. En lugar de Kamui-san, haciendo alusión al héroe trágico del manga de Clamp, X, que ya doy por hecho que sus autoras lo van a dejar sin terminar, me he pasado a uno más apropiado para el blog. Decidí escoger a Amfortas porque en cierto modo, me identifico con el personaje. 

Cuando estaba escuchando el Parsifal para su análisis, me di cuenta que yo también tengo una "herida abierta" que jamás se cierra, y esa herida es la de no haber luchado antes por lo que siempre he querido que era convertirme en músico profesional. Y al igual que Amfortas, también me fui a un "castillo encantado lleno de flores" y estuve varios años allí,  "haciendo soñar a la gente" aunque llegó un momento en que me di cuenta que todo era falso, y que en ese "castillo" nada ni nadie me hacía soñar a mi. Aunque esa parte, es más similar a Tannhäuser que Amfortas y quizás ese castillo, es más la gruta de Venus, pero sin la parte del sexo y las orgías. Lástima.

Sin embargo y a diferencia de Amfortas, yo no tengo ningún "inocente puro" que va a venir a cerrarme esa herida, pues yo he sido el causante de la misma. Así que soy yo el responsable de mi propia felicidad. Y dado que la música es lo que realmente me hace feliz, deberé de trabajar duro para poder convertirme en músico.Y una de las formas que tengo de tratar esa herida es al menos hablar y poder compartir con el resto de los humanos mi pasión por la música y más concretamente, por la música escénica, en este caso la ópera.

Para esta nueva temporada, me enfrento a varios problemas. En primer lugar es la falta de material. Los requisitos que tenía para comentar la obra, era que la tuviese tanto en cd como en dvd y si la he visto en directo pues aún mejor. Sin embargo, hay obras que he visto en directo, y la tengo en dvd pero no en cd, o viceversa. Y también se da el caso (como Tancredi de Rossini) que he visto en directo, pero no tengo ni cd ni dvd.  Ese problema lo tengo más o menos resuelto, pues en ese caso ya hablaría de las diversas grabaciones que hay en el mercado sin tener que comentarlas.

El segundo problema es la elección de los títulos. Prácticamente en un año, he comentado la gran mayoría de las obras del repertorio actual, así que para el siguiente me queda repetir más de lo mismo. Voy a intentar hablar de Donizetti, pues de 76 óperas, he comentado las que más se ven en el repertorio, pero este compositor tiene otras en su catálogo realmente interesante (como Maria Stuarda, Pía de Ptolomei o Anna Bolena), terminar con Wagner y Puccini. También me gustaría comentar el gran género español como es la zarzuela, pero ahí sí que tengo una gran carencia de material y de documentación, pues es un género musical que no despierta tanta pasión y mucha gente hasta la considera rancia y viejuna. En parte estoy de acuerdo con esa opinión, pero no obstante en ese género también encontramos piezas de gran belleza Así, por ejemplo estoy convencido que el "Canto a la Espada" de El huésped del Sevillano de Jacinto Guerrero, no tiene nada que envidiarla a "La donna è mobile" de Rigoletto. Por eso, creo que la zarzuela debería tener un pequeño hueco en este blog.

También tengo en mente introducir la ópera barroca, seguir con el repertorio ruso y explorar un poco más los musicales de Broadway. En un principio, voy a tirar por los clásicos de los años 50, pero ¿quién sabe? Estoy abierto a sugerencias.

Lo que no tengo en mente es abordar las óperas de post-guerra, la música atonal y el dodecafonismo porque, sinceramente, he intentado apreciar ese tipo de música y por más que lo intento, sigo sin verle la gracia. Así que de momento no voy a comentar el trabajo de Alban Berg, por ejemplo pese a haber visto su Wozzeck en escena, pero me pareció un poco coñazo.

Otra idea que también tengo en mente es convertir este blog en un videoblog y adaptar las entradas a un canal de Youtube, para hacerlo así más visible. Las pegas que le pongo a esa idea es que no termino de sentirme a gusto de verme en pantalla, pese a que de cuando en cuando me grabo en vídeo cuando toco el violín, así como las posibles críticas destructivas que podrían surgir como reacción al visionado de las mismas y que hoy en día hay que tener mucho cuidado con lo que dices y cómo lo dices porque puedes ofender a la mínima. Eso y que tampoco tengo idea de cómo montar vídeos. En fin ya se verá.

Agradezco de corazón a los lectores que se acercan por aquí y espero que este blog le sea útil y que haya descubierto que hay más música más allá de Operación Triunfo. Volveré en septiembre con Mozart.

sábado, 25 de agosto de 2018

Un Dogo con muchos enemigos: Simon Boccanegra, de Verdi II


ANÁLISIS

No puedes gustar a todo el mundo. Eso es algo que todo aquel que se dedica al arte, sea del tipo que sea, debe asimilar por su bienestar mental.

En el caso de Simón Boccanegra, cuesta creer que después de haber cosechado varios éxitos, Verdi patinara con esta obra.  Parece que el libretista no hizo un buen trabajo adaptado el drama de García Gutierrez, a quien le debe una de sus obras maestras; El trovador.  Sabiendo que la historia era un tanto rocambolesca, era de esperar que Boccanegra tampoco fuese una obra fácil de entender. Pero no es ese el caso, hay óperas mucho más complejas que ésta que se tuvieron éxito. Entonces, ¿por qué no cuajó en su día?

Básicamente, el problema que tuvo la ópera está en la trama en sí. Si nos fijamos en las tramas de las óperas de éxito, normalmente vamos a encontrar una trama amorosa, entre el tenor y la soprano y barítono porculero que se mete de por medio. O un bajo. Sin embargo, esta ópera, al igual que pasa con Boris Godunov, la trama amorosa es un elemento secundario que está porque hay que ponerla, si bien en el caso de Simon está mejor integrada que en Boris.

Así pues, el protagonista absoluto recae aquí en el barítono, Simon, y toda la trama gira alrededor de la conciliación de su vida personal con la pública. Es en él donde radica su importancia, pues lo vemos desde el prólogo como un joven amante al que se le niega estar con el amor de su vida, pierde  tanto a ella como a su propia hija; luego cuando la logra encontrar ya en edad madura, apenas tiene tiempo de disfrutar de ella porque lo envenenan. Simon es ante todo un personaje trágico pero a pesar de todo está lleno de una gran nobleza y coraje.
Como dato curioso, Simon Boccanegra existió realmente, y fue Dogo de Génova en 1339, aunque él no era corsario, sino su hermano y Gutierrez fusionó los dos personajes en uno solo. Para él Verdi compuso unas melodías un tanto oscuras y lentas, y ese es otro de los motivos por los cuales la obra tampoco cuajó. La música no es del todo pegadiza.

Apenas hay pasajes que se te queden grabados, pero no por ello la música es de menor valor ni mucho menos. Es curioso que el único papel femenino relevante, Amelia, tiene tan sólo un aria. El resto de su participación en la obra, se dedica a interactuar con los tres hombres más relevantes en su vida, su padre, su abuelo y su novio. Pero como ella no es la protagonista, su trama no tiene apenas importancia. Cierto es que pierde a su padre al final de la obra, pero al menos logra encontrarlo y además gana también un abuelo (Fiesco) y se queda con el chico (Adorno) quien además logra ser el próximo Dogo de Génova. En cierto modo, la obra sólo es trágica desde el punto de vista de Simon, al cual matan vilmente, pero para el resto todo termina relativamente bien.

Sin embargo, la obra resulta interesante por los antagonistas, que en este caso encontraríamos dos: Paolo y Fiesco. No cuento a Adorno porque pese a que en el primer acto lo quiera matar y casi lo logra en el segundo, al final cuando descubre que es su futuro suegro, deja sus hostilidades a un lado. En cambio, los otros dos guardan rencor a Boccanegra principalmente por motivos personales, que luego en el caso de Paolo, también motivos políticos. Ni qué decir que la escena más interesante de toda la obra la encontramos en la escena del consejo. Esa escena (la segunda del Acto I) es original de la versión de 1881, en la de 1857, la acción se traslada en la plaza y se centra más en el fallido secuestro de Amelia, que en el intento de Simon por defender la paz entre Venecia y Génova. Aquí al final Verdi vuelve a tomar uno de sus temas fetiches y es el de la maldición, que traería la perdición a aquel que la sufre como el caso de Rigoletto, o como después haría con Un ballo in maschera con el tema de la profecía.

Otro aspecto que destaco es la relación paterno filial que hay entre Simón y Amelia. Pese a que es breve, Simon se presenta como un padre que quiere lo mejor para su hija, sin llegar a ser tan obsesivo como Rigoletto o tan manipulador como llegaría ser Amonasro. Su reencuentro es uno de los momentos más emocionantes de la obra.

Con todos estos elementos y poniéndoos en situación, realmente entiendo que la obra no cuajara en su día, ya que creo que es una ópera adelantada a su época. Sin embargo hoy en día vemos en la trama de Simon elementos que pueden bastantes atrayentes y tanto desde el punto de vista musical como del dramatúrgico es una obra realmente interesante. Eso sí, no es el Verdi más accesible de todos y antes que ésta, yo recomendaría otras obras suyas. Pero en lo personal, si algún día tengo la ocasión de poder verla en directo iría sin dudarlo. Bueno, salvo que el director de escena sea Calixto Bieitio, en cuyo caso no, porque me la va a liar parda.

En resumidas cuentas, con esta ópera aprendemos lo siguiente:

- Ten a tus amigos cerca, pero a tus enemigos aún más. Así podrás saber sus planes y contrarrestarlos.
- A veces hacer lo correcto no es del agrado de todo el mundo, pero lo importante es ser coherente con uno mismo.
- A veces no hace falta tener un talento especial para obtener un gran poder. Basta con estar en el momento adecuado y en el lugar adecuado.

GRABACIONES

CD
 
Como no os he contado cómo descubrí esta ópera, aprovecho este momento para hacerlo. En realidad la descubrí así tal cual, comprando el cd y el dvd directamente. Lo que no recuerdo es si compré primero uno y luego el otro o ambos a la vez. Sería por una cuestión de precio, estarían baratos en algún sitio y animado por completar la colección de óperas de Verdi (que por cierto no tengo tantas unas 14). Me gustó el trabajo que hizo Claudio Abbado en Aida y en Un ballo in maschera, así como el equipo de cantantes así que considero que ésta es una opción de referencia. Y a nivel de precio es bastante asequible también.

DVD

Es increible que el señor Plácido Domingo todavía esté en activo, aunque en la cuerda de barítono. El papel del Dogo fue uno de los primeros que hizo en su carrera como barítono si mal no me equivoco. Y aunque Domingo no es un barítono y se le nota (de hecho he tenido el enorme placer de poder haberlo visto en la Bastilla como Giorgio Germont en La Traviata) pero es un animal escénico. Sus gestos, su forma de moverse en el escenario. Tiene unas tablas que aunque el color de la voz no sea quizás el adecuado, realmente le va bastante bien. Por eso disfruté enormemente viendo este dvd. El resto de los cantantes están a la altura, me gustó mucho la Amelia de Poplavskaya, soprano actualmente retirada, pero que tenía bastante potencial y carisma.

Con esto finalizo mi pequeño análisis de esta interesante obra y ya la próxima la dejaré para el mes de Septiembre. Vuelvo con el amigo Mozart y una historia sobre un intercambio de parejas. Así descanso de tanta trama política.

martes, 21 de agosto de 2018

Un Dogo con muchos enemigos: Simon Boccanegra, de Verdi I


¡El verano está próximo a su fin! O no. A Agosto le quedan aún dos semanas, pero ésta será la última ópera del mes. Ya seguiré en septiembre. Así que para esta entrega os propongo una de las obras más oscuras y truculentas de Verdi y también una de las más incomprendidas.

Simón Boccanegra es una ópera en un prólogo y tres actos con música de Giuseppe Verdi y libreto de Francesco María Piave, revisado más tarde por Arrigo Boito y estrenada en el teatro de La Fenice en Venecia el 12 de marzo de 1857.

Tiene una duración aproximada de 135 minutos (dos horas y cuarto)

BREVES DATOS HISTÓRICOS

Después de haberse aventurado en el mercado francés con Las vísperas sicilianas Verdi, ya se encontraba con varios proyectos en mente. En 1856, quería revisar dos trabajos anteriores,  Stiffelio y La batalla de Legnano. La primera no tuvo especialmente éxito en su día, y en su revisión, Aroldo, tampoco es que le fuera mucho mejor. La otra por su parte, sí que tuvo éxito en Roma, donde se estrenó, pero tuvo problemas con la censura en Milán. 
Así pues, su libretista habitual, Piave, le propuso aceptar un nuevo encargo que le había hecho el Teatro de La Fenice, donde unos años antes había triunfado con Rigoletto. Verdi aceptó el encargro y tomó como base otra obra de un dramaturgo español que ya le había garantizado un gran éxito con su obra El trovador. Este autor era Antonio García Guitiérrez (de Chiclana de la Frontera, Cádiz) y su obra era Simón Bocanegra. 

Sin embargo, la obra no cuajó. Entre que no tenía muchas melodías pegadizas y que la trama era bastante enreversada, la obra cayó en el olvido. No obstante, en algunas ciudades sí gustó y es por eso que Ricordi, el editor de Verdi quería que la obra tuviese su justo lugar. Pero habría que esperar veinticuatro años para que el compositor se decidiera a revisar la obra. Después de haber compuesto Aida, Ricordi animó a Verdi a que hiciera otra ópera y que trabajara con Arrigo Boito. Esa ópera, sería Otello, pero antes, Verdi y Boito revisaron Simon Boccanegra y la reestrenaron en Milán el 24 de marzo de 1881. Fue entonces cuando ya la obra por fin cuajó. Es esta versión, la que se ve en los teatros hoy en día y la que pasaré a analizar en la entrada siguiente.

ARGUMENTO

La acción se desarrolla en Génova, a mediados del siglo XIV.

PRÓLOGO
Una plaza delante del palacio de los Fiesco

Es de noche y el joyero Paolo Albiani (barítono) convence a Pietro, un líder popular (bajo) para que apoyen la candidatura del plebeyo y corsario Simon Boccanegra para el puesto de Dogo. 


Boccanegra (barítono) en un principio no se encuentra muy motivado para aceptar la candidatura, pero Albiani le recuerda que si es Dogo, podrá casarse con su amada, María Fiesco, hija de Jacopo Fiesco, un noble patricio  con quien ha tenido una hija ilegítima. María se encuentra encerrada en su palacio por orden de su padre, quien no acepta en absoluto la relación al pertenecer ambos a clases sociales distintas y además por haber tenido una hija ilegítma con ella.
Se van y aparece Fiesco (bajo) lamentando que su hija ha muerto de pena y jura vengarse de Boccanegra. Éste aparece, e ignorando que María ha muerto, le pide perdón por haber deshonrado a su hija y que le gustaría reconciliarse con él. Fiesco acepta siempre y cuando Simón le deje a su cuidado su nieta, cosa que el corsario no puede hacer porque el bebé ha desaparecido. Boccanegra se adentra en el palacio de los Fiesco y descubre que su amada ha muerto, al mismo tiempo que la multitud lo aclama como nuevo Dogo.

ACTO I

Escena I: Un jardín en el palacio de los Grimaldi

Han pasado veinticinco años desde que Simón fuera proclamado Dogo. Simón ha castigado a sus enemigos, exiliándolos y confiscando sus bienes. Fiesco para protegerse, ha cambiado de nombre y ahora se llama Andrea Grimaldi y está viviendo con la familia Grimaldi en su palacio. Puesto que el hijo de los Grimaldi está en el exilio y no tienen más hijos, han adoptado a una niña para que herede en un futuro su fortuna. Esa niña (ahora mujer) se llama Amelia (soprano lírica).


La joven se encuentra en el jardín esperando a su amado, el caballero Gabriele Adorno quien también está en contra de Boccanegra. Llega Adorno (tenor lírico) y Amelia le dice que tenga cuidado y le previene de los peligros de la conspiración política, ya que ella sabe que está planeando algo junto con Andrea y otra gente. Por su parte, entra Andrea y Adorno aprovecha para pedirle su mano, cosa que el viejo accede, aunque le advierte de su origen humilde.
 

Se van y entra Boccanegra, quien ha venido a pedir la mano de Amelia para su canciller Paolo. Además, anuncia que ha perdonado a los hijos de los Grimaldi y ya tienen permiso para volver a casa. La joven rechaza la propuesta alegando que no es la hija ilegítima y le enseña un medallón donde guarda un retrato de su madre. Al verlo, Boccanegra lo compara con el suyo y descubre en Amelia su hija perdida, María. Ambos se alegran por el reencuentro y deciden mantenerlo en secreto. La joven entra en el palacio y entra Paolo, quien se enfada al saber que Boccanegra no le permite casarse con la muchacha. Una vez que el Dogo se ha marchado, planea con su amigo Pietro raptar a la joven.

Escena II: La cámara del consejo en el Palacio Ducal


Boccanegra intenta convencer a sus senadores, tanto a patricios como plebeyos de que no declaren la guerra contra Venecia. Pero es interrumpido por los gritos del pueblo. Paolo se da cuenta que su plan para secuestrar a Amelia ha fracasado. Boccanegra ordena a todos los senadores que se queden en la sala y ordena abrir las puertas del consejo. Al hacerlo, la multitud lo aclama y entra Adorno, quien confiesa haber matado a un plebeyo llamado Lorentino para proteger a Amelia, quien iba a ser secuestrada. Ese hombre seguía las órdenes de alguien muy importante y Adorno piensa que es Boccanegra. Intenta asesinarlo, pero justo en ese momento aparece Amelia y lo impide.
La joven explica lo sucedido y está a punto de señalar al culpable el cual se encuentra en la sala, pero la interrumpe debido a una pelea interna.

 

Como resultado, Boccanegra intuye que Paolo es el responsable de todo esto, pone orden, manda arrestar a Adorno y ordena a todos los senadores a que maldigan públicamente al responsable de la conjura. Así, obliga a Paolo a maldecirse a sí mismo para mayor humillación del senador corrupto.

ACTO II
Los apartamentos del Dogo

 
Paolo entra y decide acabar con el Dogo personalmente. Para ello vierte un veneno de efecto retardado en la jarra de agua que hay sobre la mesa. No obstante y para acelerar el proceso cita a Fiesco para tratar de convencerle de que mate al Dogo, cosa que el hombre rechaza. Después llama a Adorno y le dice que Boccanegra es el amante de Amelia, lo que provoca los celos del joven. Acto seguido, Paolo se va y entra Amelia quien se sorprende de ver a Adorno allí. El joven le pide explicaciones, pero ella no puede dárselas sin tener que revelar su secreto antes, lo que enfada aún más a Adorno. Al oír que viene alguien, Adorno se esconde y Amelia se reencuentra con su padre.

Éste se enfada un poco con ella al enterarse de que ama a su enemigo Gabriel Adorno, pero está dispuesto a perdonarle si el joven cambia de actitud. Amelia se va y el Dogo solo, bebe de la jarra envenenada y se acuesta. Adorno sale de su escondite y trata de asesinar a Boccanegra, pero antes de hacerlo entra Amelia para impedírselo. Boccanegra se despierta y es entonces cuando le revela que Amelia no es su amante, sino su hija. Avergonzado, Adorno pide perdón a ambos.

 

Entre tanto, se oyen los gritos que anuncian una rebelión. Boccanegra le da la libertad a Adorno de unirse a ellos si quiere, pero el joven le jura fidelidad. Entonces, Boccanegra le promete la mano de su hija si logra detener la lucha.

ACTO III
Salón del Palacio Ducal

La rebelión ha fracasado. Han liberado a Fiesco y capturado a Paolo, quien es condenado a muerte. Antes, le revela a Fiesco que él mismo ha envenenado a Boccanegra. Mientras se celebra la boda entre Amelia y Gabriele.
Entra Boccanegra, a quien ya le está haciendo efecto el veneno. Fiesco le revela su identidad y Boccanegra le revela a su vez que la joven al que él ha estado cuidado como su pupila, Amelia Grimaldi, es en  realidad su hija María y por tanto su nieta. Fiesco, finalmente le perdona, le dice que ha sido Paolo quien lo ha envenenado y ambos se reconcilian.

 

Amelia y Gabriele aparecen para ver al Dogo, y se lamentan de su suerte. Con su último aliento, Boccanegra nombra a Adorno su sucesor y muere. Fiesco es el encargado de anunciar al pueblo al nuevo Dogo y ruega a todos que recen por el alma de Boccanegra.

jueves, 9 de agosto de 2018

Un zar Herodes: Boris Godunov, de Modest Musorgski II


ANÁLISIS

 "Llora, pueblo ruso, llora pueblo hambriento". Es muy irónico que estas palabras las pronuncia el personaje al que llaman "El Inocente", aunque también se puede traducir como El Idiota.

Y no es para menos. Boris Godunov, no es una obra fácil ni de escuchar ni de entender. Voy a intentar explicarla los dos aspectos, aunque no sea un experto ni en música rusa ni en historia en particular, pero haré lo que pueda.

Para entender un poco a Boris, hay que tener en cuenta que los rusos empezaron a componer óperas bastante tarde, la primera obra rusa fue casi a finales del siglo XVIII. Dado que en Rusia la profesión de compositor no estaba del todo regulada, muchos de los grandes compositores del siglo XIX, componían por hobby. Eso hace que las técnicas de composición de ópera quizás no sean tan avanzadas como en otras partes de partes de Europa. Si a eso añadimos el concepto de arte que tenían los rusos, es decir que debía tener una utilidad social, hace que Musorgsky decidiera componer una obra de tema ruso. También estuvo motivado por el éxito que tuvo la obra de Glinka, Una vida por el zar (que por cierto, la tengo pendiente de escucha). Boris Godunov es además, la única ópera que Musorgsky llegó a completar, ya que por desgracia, la siguiente, Khovanshchina, no la llegó a terminar. Una lástima porque es una obra interesantísima y mucho accesible que Boris.

Así de pronto podemos intuir que esta ópera tiene mucho en común con el primer éxito que tuvo Verdi, Nabucco.  Ambas tienen en común en el que el nombre del personaje que le da título a la obra, en realidad no es el personaje más importante. No. En ambas, el verdadero protagonista es el coro, es decir el pueblo, aunque con matices.

Como ya comenté en los datos históricos de la entrada anterior, Musorgski basó su libreto en las escenas más impactantes del drama de Pushkin, que para los rusos es como Shakespeare, es una de las figuras más importantes de su literatura, y para los compositores una fuente inagotable de inspiración. Esa obra de teatro, fue fuertemente censurada en Rusia, ya que no deja a los Zares en un buen lugar y más si tenemos en cuenta la primera versión, la de 1869 que resulta ser más concisa que la versión definitiva, además de ser una obra bastante masculina, pues los personajes femeninos son muy secundarios. El único con algo de relevancia es Marina, pero ya hablaré de ella más tarde.

Pero antes de irme por las ramas, he mencionado antes que el protagonista de la obra es el pueblo. ¿y por qué? Bueno, para empezar, la obra empieza con el pueblo siendo humillado y obligado a aplaudir a un zar que en el fondo ni les va ni les viene, ya que después ese mismo pueblo que veríamos en la escena de la Catedral de San Basilio lo único que quiere es pan. Y si nos fijamos en la versión definitiva, veremos al pueblo aplaudir y seguir a un usurpador que promete mucho pero que no tiene ni idea de lo que hace. Y todo eso está el personaje del Idiota, que en el fondo no es más que una personificación del pueblo ruso. Sabiendo esto, se puede intuir el parecido con Nabucco. El pueblo judío oprimido por un gobernante tirano pero al menos, al final de la obra se acaba liberando. En el caso de Boris, es igual salvo que esa promesa de liberación, no va a ser tan evidente.

Cabe señalar que esa escena, la del bosque de Kromy fue ideada por el propio Musorsgki basada no en el drama de Pushkin sino en la Historia del estado ruso de Nikolai Karamzin. La escena en un principio estaba destinada a ocupar el lugar que antes estaba la de la Catedral, pero después Musorgski que era mejor terminar la ópera con esa escena que con la muerte de Boris, cosa que cuando su compañero Rimski Korsakov decidió reorquestar la obra, invirtió el orden. En mi opinión queda mucho mejor terminar la obra con el lamento del Inocente.

Otro gran aspecto que hace esta obra realmente interesante es el retrato psicológico de sus personajes. Es una ópera repleta de antihéroes. Voy a retratarlos brevemente:

- Boris: El personaje recuerda mucho a Macbeth, ya que ambos son dos que alcanzan el máximo poder por hacer algo terrible. Aunque no está del todo comprobado que fuera el mismo Boris que matara al joven Dimitri, pues hay una teoría en la que el infante de ocho años podría haberse apuñalado él mismo por accidente durante una crisis epiléptica, lo cierto es que no es del todo creíble. Fuera el mismo Boris quien mató al niño o enviara a alguien para ejecutar tal infame tarea, la cuestión es que tanto Pushkin con Musorgsky dan por buena la hipótesis del asesinato, mostrándonos así a un un hombre carcomido por el remordimiento que ya ve fantasmas donde no los hay. Cabe destacar que es uno de los roles protagonistas para bajo más importantes y en algunos aspectos, está muy influenciado por el personaje de Felipe II en el Don Carlos de Verdi.

- Grigori o el Falso Dimitri: Grigori Otropiev es un personaje que se degrada con el tiempo. Al principio Musorsgki nos lo presenta como un joven novicio de nobles ideales, pero luego con el tiempo vemos que en el fondo lo único que le interesa es el poder  y aprovechando su supuesto parecido con el auténtico Dimitri, idea un plan para ir a Polonia y así conseguir apoyos. No le importa realmente renunciar a su identidad con tal de conseguir sus propósitos y aunque muchos saben que es un fraude, lo utilizan para sus propios medios. El personaje, obviamente se desarrolla más en la versión de 1872, cuando en la escena de la Revolución habla al pueblo sin bajarse del caballo, es decir habla con una superioridad moral y además es bastante hipócrita pues él no es ya ortodoxo sino católico y le da igual que su pueblo haya asesinado vilmente a dos monjes jesuitas. Es decir, el pueblo aplaude a un proyecto de zar que es un fraude, exactamente de la misma manera que aplaudió en su  día a Boris, que ocupó el trono también de forma apresurada.

- Shuisky y los boyardos: En realidad son los verdaderos gobernantes de Rusia. Entre los boyardos tenemos al principal, Shuisky, un hombre que sólo tiene lealtad para sí mismo y le da igual apoyar a quien sea con tal de seguir con sus privilegios, al igual que el resto de los boyardos, que avalan el uso de la tortura y de la fuerza bruta para someter al resto. Son ellos los que ponen a la policía gente analfabeta (como pasa en la escena de la posada) para hacer cumplir la ley... o lo que ellos entienden por ley.

- Marina: Aunque ya he mencionado que los personajes femeninos en esta obra, sobran, cabe destacar que ella, es digamos el detonante de la revolución. Musorsgky disfraza de "amor" la relación entre ella y Grigori, pero en realidad lo que le mueve a ambos es el interés por el poder. Ni siquiera la catalogaría como "heroína" porque no lo es, es una mujer manipuladora y sin escrúpulos, que encima además se deja aún más manipular por su consejero, el jesuita Rangoni, otro que también quiere chupar el bote.

- Pimen: Uno de los pocos personajes "puros" de la ópera. En realidad es un pobre viejo que cuenta las cosas tal y como son. Es un cronista y trata de ser lo más objetivo posible, aunque se ve claro que no simpatiza con Boris y sabe perfectamente que Grigori es un fraude. Pero se mantiene al margen, así que algo es algo.

- El Inocente: Como ya he adelantado antes, el Inocente, un retrasado mental es la metáfora del sentir del pueblo ruso. Lo vemos como un ser débil del cual todo el mundo, hasta los niños se aprovechan de él, pero sin embargo tiene la suficiente valentía de decirle a la cara al mismo Zar (a Boris), que es un asesino de niños. Esa valentía es la que el pueblo es a veces capaz de sacar afuera cuando se siente oprimido, como pasó en Francia, por ejemplo pero los rusos tardarían algo más en despertar. Pero aún así, es un ser débil al que se le ignora pese a que al final nos demuestra tener razón.

Aparte del resto de personajes, Musorgsky nos mezcla lo serio con lo grotesco, quizás por el libreto y también por la influencia que le supuso ver la obra de Verdi en San Petersburgo, concretamente, La fuerza del destino. Toda esta trama, hace de Boris un drama moral que resulta hoy muy actual y es una de las pocas óperas que, si trasladas la acción a la época actual o a la época del comunismo, encaja perfectamente, porque Rusia aún tiene mucho que evolucionar.

En el aspecto musical, la obra resulta un poco difícil de escuchar dado que Musorsgki mezcla la prosa con el verso y muchos pasajes son prácticamente un recitativo continuo. Hay pocos pasajes que resultan ser cantables y en lo general no es una música que resulte ser muy pegadiza aunque es bastante interesante. A nivel personal, yo conocí la obra tal cual con la orquestación de Musorsgki y es una obra oscura. Sin embargo, para realizar estas entradas he estado escuchando la versión de Korsakov y sinceramente parecen dos obras distintas. La versión de Korsakov es mucho más brillante y fluida, y es menos oscura.  Yo diría que es más accesible, pero por otra parte y si tenemos en cuenta que Musorgsky quería denunciar con esta obra (o lo que yo saco en claro) es la corrupción que existe en el poder y cómo eso afecta al pueblo, casi le pega más el tono oscuro que Musorgsky da.

Con todo ello, es una obra que me gustaría ver en directo algún día. De esta ópera podemos sacar las siguientes conclusiones:

- No todo vale por el poder.
- Ten a tus amigos cerca, pero a tus enemigos aún más. Nunca se sabe.
- Al final, quienes pagan el precio final son siempre los mismos: los más desvalidos.

GRABACIONES 

CD
Tuve la suerte de encontrar esta grabación que actualmente está descatalogada, pues en un mismo pack tienes las dos versiones, y encima mi copia está firmada por el mismo Valery Gergiev. La compré de segunda mano y realmente estoy muy satisfecho con la compra, ya que así tienes toda la música que Musorsgky compuso para su obra. El reparto esta formado por artistas rusos y es el mismo salvo para los papeles de Boris y de Grigori.


Esta grabación no la tengo, pero como tenía curiosidad por saber cómo era la versión de Korsakov, ésta fue la que escuché. Es bastante agradable, aunque al tratarse de la versión de 1872, no incluye la escena de San Basilio y termina con la muerte de Boris y no con la del Bosque de Kromy. Aún así es muy agradable de escuchar.

Y animado por la grabación anterior, recientemente he adquirido el registro de Karajan. Es la versión de 1872, orquestada por Korsakov, salvo el añadido de la escena de San Basilio, que está orquestada por el compositor Mijail Ipolitov-Ivánov (un compositor ruso que no conozco). Me ha gustado bastante, ya que Karajan dirige con mucha energía y es bastante animada. Es una grabación de referencia sin lugar a dudas, pero prefiero la versión oscura de Mussorgski.


DVD

Este dvd lo compré en un pack que venía con otras producciones del Mariinsky, concretamente, El príncipe Igor, de Borondin y Ruslan y Ludmila de Glinka. De esas dos óperas hablaré en un futuro en el blog. En cuanto a esta producción es, la versión de 1872 pero con el añadido de la escena de San Basilio y esa opción se suele ver bastante en los escenarios. Es la versión de Musorsgki y tanto el vestuario como la ambientación es la que marca el libreto, así que para mí es el Boris de Referencia. La actuación de Lloyd como Boris es inmejorable.

Con esto me despido por hoy y os dejo. Igual debería hacer como los rusos y darle un tiento a esa botella de vodka que está en el mueble bar... ah que no tengo vodka. Bueno, pues una cerveza fresquita. No sé para cuando será la próxima entrega, pero sí os adelanto que volveré con una obra un tanto oscura de Verdi, sobre un pirata convertido en goberandor de Venecia. O algo así, pero sí, es otra obra que habla de conspiraciones y mierdas de esas.

Nos vemos.

lunes, 6 de agosto de 2018

Un zar Herodes: Boris Godunov, de Modest Musorgski I


Hay gente que haría cualquier cosa por tener poder, ya sea manipular a la gente, matar o cualquier acto atroz es válido con tal de poder satisfacer sus deseos más ocultos. Pero ¿realmente merece la pena? Vamos a hacer un viaje a Rusia, al siglo XVI para averiguarlo.

Boris Godunov es una ópera en un prólogo y cuatro actos (o cuatro actos en su primera versión) con música y libreto de Modest Musorgski, estrenada en el teatro Mariinsky de San Petersburgo el 27 de enero de 1874.

Tiene una duración máxima de 220 minutos (tres horas y cuarenta minutos). No obstante es variable según la versión que se utilice.

BREVES DATOS HISTÓRICOS

Musorsgki se encontraba algo disperso componiendo una ópera llamada El casamiento, basada en una farsa de Nikolai Gogol, un escritor ruso y que no llegó a terminar. En 1868, el compositor ruso frecuentaba un círculo de artistas e intelectuales que se reunían en casa de la hermana del compositor Mihail Glinka, que ya había fallecido por aquel entonces y uno de los pioneros de la ópera rusa del siglo XIX. En ese círculo estaba también un historiador y profesor en la Escuela Imperial de Derecho en Moscú el señor Vladimir Nikolski, que le sugirió escribir una ópera basándose en el drama de Aleksander Pushkin, Boris Godunov. A Musorgski le gustó la idea, se puso manos a la obra reciclando la música que estaba haciendo para esa ópera basada en Gogol, así como en otro trabajo que tenía por allí. También se dedicó a escribir el libreto él mismo, mantiendo a veces los versos de Pushkin. No tardó mucho y el 15 de diciembre de 1869  ya la tenía totalmente lista y la presentó a la dirección del teatro Mariinsky en San Petersburgo. Allí la rechazaron porque consideraban que era demasiado política y no había ninguna relación amorosa. Y como ellos decía "si no hay amor, no hay ópera". Además carecía de un papel femenino de cierta relevancia.

La primera versión que hizo Musorsgki contaba de siete escenas divididas en cuatro partes y que además tenían que ser representadas sin interrupción.  Para la revisión, cambió la denominación de las partes y pasó a tener un prólogo y cuatro actos, siendo el tercero compuesto por dos escenas y donde se introducía ese personaje femenino que tanto deseaba la dirección del Mariinsky.  Esa nueva versión tardó en componerse unos tres años, y el 27 de enero de 1872, Mussorsgki ya la tenía lista. El estreno sería dos años más tarde y la obra no entusiasmó  al público.

Ya años más tarde, a la muerte del compositor, otro ruso, Nikolia Rimsky Korsakov, decidió reorquestar la obra porque a su parecer, Mussorgski no había hecho un buen trabajo.Lo hizo en dos ocasiones en 1896 y en 1908. Y fue gracias a él que dio a conocer al resto de Europa la obra, donde triunfó en París. No obstante, en la actualidad, se prefiere, al menos fuera de Rusia, la orquestación original de Mussorgski, por ser más auténtica.

ARGUMENTO

La acción transcurre en Rusia y en Polonia entre los años 1598 y 1605. Dado que la trama en las dos versiones es la misma, escribiré en azul, lo exclusivo de la versión de 1872, y en cursiva, la denominación y lo exclusivo de la versión de 1869.

PRIMERA PARTE / PRÓLOGO

Escena I: En las afueras del monasterio de Novodévichi en Moscú


La policía obliga al pueblo que está presente a que aclamen al boyardo como su nuevo Zar. La multitud no tiene ni idea de lo que está pasando, pero por temor a que los peguen obedecen. Sale a dar un discurso el secretario de la duma, Andrei Shchelkalov (bajo) y anuncia al pueblo que Boris, el boyardo y el aspirante al trono no quiere aceptarlo y ruega a Dios que lo inspire para que lo haga. Finalmente entra un grupo de peregrinos repartiendo amuletos y anima a la población a que recen por el futuro Zar.

Escena II: Una plaza en el Kremlin en Moscú.

Boris Godunov (bajo) ha aceptado ser el nuevo Zar. El pueblo lo aclama y él asegura que trabajará por todos y por el bien de Rusia. 

Dicho eso entra en la catedral para ser coronado.

SEGUNDA PARTE / ACTO I

Escena I: La celda del monje Pimen en el Monasterio Chudov.


Pimen (bajo) es un monje que está terminando de escribir las crónicas de Rusia. Le acompaña un huérfano, un novicio llamado Grigori (tenor lírico-spinto) quien le comenta que ha tenido un sueño en el cual veía a una muchedumbre riéndose de él. Pimen le da su bendición y le cuenta que él vio el cadáver de Dimitri, el hijo del zar que según él, fue asesinado vilmente por Boris Godunov. Le comenta además que ahí termina su crónica y le comenta que si Dimitri viviera, tendría su misma edad. Grigori jura a Dios que Boris recibirá su justo castigo.

Escena II: Una posada cerca de la frontera lituana.

La posadera (mezzosoprano) canta una canción mientras espera a los clientes y entra Grigori quien se ha ido del monasterio y se dirige a Polonia (pasando por Lituania antes) acompañado de dos monjes vagabundos, Varlaam y Mislaim (bajo y tenor.) Varlaam anima a la gente con sus canciones.

 
Sin embargo, la frontera está cerrada porque hay una orden de busca y captura contra Grigori. La policía se presenta, pero Grigori la distrae haciéndoles creer que es Varlaam el hombre al que buscan. Entre la confusión, Grigori consigue escapar.

TERCERA PARTE / ACTO II 
Los apartamentos reales en el Kremlin.

Xenia (soprano lírica) se lamenta por la muerte de su prometido, mientras su hermano Féodor (mezzosoprano) estudia. Su aya intenta entretenerlos con una canción un tanto absurda. Entra el padre de los dos, Boris y Féodor le cuenta un incidente que ha tenido con su loro. 

 

Boris se relaja, y anima a su hijo a que siga estudiando. Se van y se queda Boris sólo reflexionando sobre su vida y sus remordimientos. Entra su consejero, Shuisky (tenor) y le comenta que en Lituania ha aparecido un joven que clama ser el príncipe Dimitri, al que todos creen muerto. Boris se asusta y le pide que le confirme que Dimitri está realmente muerto.

ACTO III

Escena I: La habitación de Marina Mnishek en el castillo de Sandomir, Polonia.

Las damas de compañía de la princesa Marina (soprano lírica) la viste y la entretiene con canciones, pero ella no hace mucho caso, pues está pensando en Dimitri, el verdadero sucesor al trono de Rusia, aunque en realidad, es Grigori que se está haciendo pasar por él. 

 
Por su parte, su confesor, el jesuita Rangoni (bajo) le dice que su misión es hacer que Rusia se convierta al catolocismo si eso ocurre, cosa que Marina accede a hacer.


Escena II: Los jardines del castillo de Sandomir

Grigori, ahora como Dimitri espera reunirse con Marina, pero antes se encuentra con Rangoni, quien le trata ya como "zarevich" (algo así como el delfín) y le pide que lo acepte como guía. Se oye de fondo a un grupo de caballeros proclamar una futura victoria de Polonia sobre Rusia. Marina se reune con el falso Dimitri. 

 
El joven le declara su amor y ella lo acepta, pero a cambio le tendrá que dar el trono de Rusia.

CUARTA PARTE / ACTO IV

Escena I: La plaza frente a la catedral de San Basilio.

El pueblo comenta que la misa para proclamar un anatema contra Grigori ha terminado y el zar está a punto de aparecer. Entre tanto, unos niños se meten con el Simple Inocente, (tenor) un hombre con un evidente retraso mental y le quitan una moneda, un kópek para ser exactos. Boris aparece y al verlo llorar, le pregunta qué le pasa. 
 

El Inocente le pide al zar que mate a los niños por haberle robado el kópek al igual que él hizo con el joven Dimitri. Ante tal acusación, la policía le pregunta a Boris si quiere que el Inocente reciba un castigo, pero Boris lo deja pasar y le pide que rece por él, cosa que el Inocente no hará, ya que no puede rezar por un zar Herodes y la Virgen no escucharía sus plegarias.

Escena II / Escena I:  La asamblea de ministros en el Kremlin.

Se está celebrando un consejo de boyardos y discuten sobre lo que hay que hacer con Shuisky, ya que es sospechoso de conspiración.  Shuisky entra e informa a la asamblea que Boris está bastante enfermo y con síntomas severos de locura, pues lo ha visto y al parecer declara haber visto al fantasma del niño muerto. Boris entra y replica a Shuiski que no ha habido ningún niño asesinado. Dicho eso, se sienta en su trono. Shuisky pide permiso a Boris para que le conceda audiencia a un monje que ha venido a verle. Se trata de Pimen, quien comenta que a un anciano ciego se le apareció el fantasma de Dimitri quien le aseguraría que recuperaría la vista si iba a visitarlo a su tumba, cosa que el hombre hizo y milagrosamente, la recuperó. Al escuchar la noticia, Boris despide a los boyardos y llama a su hijo Féodor. 

 

Éste aparece y Boris, sintiendo que va a morir pronto, le dice que proteja a Rusia, su iglesia y que desconfía de los boyardos. Los boyardos regresan, y se encuentran a su zar muerto.

Escena II: Un claro en el bosque de Kromy


Una turba le pega una paliza a un boyardo partidario de Boris. Por otra parte, Varlaam y Misail alaban al falso Dimitri y toda la turba lo apoyan. Entre ellos está el Inocente que está contento porque tiene un kópek pero un grupo de niños se lo arrebatan y éste se lamenta. También apoyan al falso Dimitri dos jesuitas que cantan en latín, cosa que no es del agrado de la gente. Los capturan y se los llevan aparte para ahorcarlos. Entra a caballo un triunfante Dimitri quien promete al pueblo y a todos los perseguidos por Boris clemencia y protección. Anima a todos a reunirse con él en Moscú y todos los siguen, cantando alabanzas. Bueno, no todos. El Inocente, se queda solo en el bosque llorando y lamentándose por Rusia.