Cuando vives en una
ciudad pequeña no tienes mucho acceso a una amplia oferta cultural y
si hablamos de ópera ya ni os cuento. Por eso, siempre me sorprendió
que cuando en Cádiz se representa una ópera de Verdi, siempre echan
las mismas. De la trilogía popular no salen (Rigoletto,
Trovatore, Traviata), de cuando en cuando, Nabucco y
Aida y una vez, la compañía itinerante que suele venir puso
en escena un Ballo in Maschera y Macbeth.
No obstante, estamos ante
un compositor que tiene en su catálogo 26 óperas y cuando ves
siempre las mismas, te entra la curiosidad por las que no se
representan. Y si bien es cierto que hay algunas que son bastante
flojas, hay otras que son realmente interesantes, aunque no aporten
nada nuevo a lo que otros compositores hayan hecho antes.
En este caso que nos
ocupa I due Foscari sería de ese grupo. Aprovechando
el confinamiento, he tenido mucho tiempo para poder escuchar música
(y practicar yo mismo también) y he podido escuchar todas las
óperas de Verdi. Me parece una obra interesante por varios motivos.
Para empezar, la ópera
rompe con el tópico de dar el protagonismo a la pareja tenor-soprano
ya que aquí, el papel protagonista recae principalmente en el
barítono. Esto no es nuevo, ya antes Donizetti compuso para París
Marino Faliero(1835) y también trataba un tema
similar. Verdi por su parte, se inspiró en el drama de Lord Byron
basado a su vez en hechos reales para contar no sólo esa
conspiración sino también reflejar las relaciones padre-hijo, tema
que explotaría a lo largo de su carrera.
Pero ¿quienes eran los
Foscari? Bien, el auténtico Franceso Foscari, fue un gobernante que
tuvo Venecia en el siglo XV y estuvo en el cargo durante 34 años,
siendo el dogo (o el Dux) que duró más tiempo.
Y sí, tuvo un
hijo, el cual estuvo acusado de corrupción y cómplice de asesinato
y lo condenaron al exilio hasta en tres ocasiones. Por tales eventos,
Francesco tuvo que abdicar, su hijo moriría en el exilio y él una
semana más tarde, aunque se celebró un funeral de estado. El
antagonista de la ópera, Loredano, también se basa en un personaje
histórico real, y al parecer era rival político de Francesco y
también personales debido a la anulación de la boda de la hija de
Foscari con uno de los hijos de Loredano.
Así de pronto y sin
ninguna trama romántica de por medio, no parece que la tragedia de
Byron fuera muy atractiva para hacer una ópera sobre ello, pero
Verdi le vio un gran potencial para ponerle música. Piave supo
adaptar bien la obra comprimiendo los cinco actos originales a tres y
dejando lo esencial: el conflicto entre el personaje público y
privado. Ya desde los inicios vemos que Verdi se interesa mucho por
las relaciones paterno filiales y en este trabajo, son ellos dos
precisamente los personajes que mueven toda la obra: Los dos Foscari;
el padre y el hijo. El resto de personajes son un poco satélites que
van rondando en torno a ellos, así Lucrezia (que en el drama de
Byron se llama Marina) trata de interceder en vano para que absuelvan
a su marido y Loredano, por su parte, lo que quiere es acabar con
Francesco por haberle ganado en su día.
No obstante lo que
plantea Verdi es hasta qué punto un personaje público puede separar
su vida política de la privada. Francesco debe condenar a su propio
hijo muy a su pesar, ya que la justicia debe ser imparcial para
todos. Aún creyendo que sea inocente y siendo el hombre más
poderoso de la república no puede hacer lo que él siente que sería
perdonar y salvar a su hijo. Por su parte, a Jacopo le toca ser el
desgraciado de la historia, un hombre inocente que se ve involucrado
en asuntos turbios por ser hijo de quien es y que al final lo
acabaría pagando obligándolo a dejar atrás lo que más quiere: su
familia. Como buena obra romántica, el hombre moriría de pena, cosa
que para ser un tenor es bastante original, ya que los tenores suelen
tener muertes más violentas. Así mismo, el padre también
fallecería más o menos de la misma forma de pena por sufrir tanta
injusticia junta, la muerte de su hijo siendo inocente y su
abdicación forzosa. Si bien es cierto que en la realidad no pasó en
el mismo día, a efectos teatrales es mucho más dramático que pase
así.
El resto de personajes
apenas tienen relevancia. Lucrezia está porque toda ópera necesita
un personaje femenino y también sirve como víctimas colaterales del
conflicto principal. Cuando una persona tiene problemas con la
justicia, no sólo los sufre el acusado sino también toda la
familia. En cambio, Loredano, para ser un antagonista es bastante
flojo, pues al comprimir el libreto no queda muy claro el porqué de
tanto odio y tampoco tiene ningún aria en que lo explique tan sólo
interviene en las escenas de conjunto.
A nivel musical estamos
ante una obra puramente belcantista, pero ya en la última etapa. En
este aspecto el que más gana es sin duda el tenor, pues dispondría
de tres arias, (la del primer acto con la correspondiente cabaletta)
y todas ellas abren los actos. También tiene su escena la soprano
pero en esta ocasión es el barítono quien se lleva la mejor parte,
destacando sobre todo el terceto del segundo acto y sobre todo la
escena final. Nos encontramos ante una ópera de números cerrados y
relativamente breve, lo cual facilita la escucha. El coro por su
parte, también tiene una especial relevancia en la trama pues
representaría a ese implacable Consejo (aunque yo en la entrada
anterior, lo traté como Concilio) que hace atacar la ley de forma
rigurosa. También como el pueblo, para dar algo de colorido local,
como se puede oír en el principio del tercer acto entonando una
barcarola. También vemos un pequeño intento de “leitmotiv” con
Jacopo pues cuando sale el personaje la orquesta lo presente con un
solo de clarinete.
Actualmente I due
Foscari no es una ópera tan oscura como antes y ya no es tan
extraño verla en los teatros. Poco a poco va tomando su hueco en
los escenarios y si bien es cierto que no es tan redonda como las
obras de madurez, no deja de ser una obra interesante.
GRABACIONES
CD
La única grabación que
he escuchado es ésta de Gardelli, con Carreras en el papel de Jacopo
y Cappucilli en el papel del Dogo. En lineas generales es una
grabación muy equilibrada.
DVD
Curiosamente, en Dvd hay
más donde elegir. Por mi parte, me quedo con esta representación
del San Carlo de Nápoles con el genial barítono Leo Nucci
(especializado en Verdi además) en el papel principal. La puesta en
escena es la tradicional y también en general está bastante bien
lograda.
Espero que os haya
despertado un pelín la curiosidad por esta obra. La próxima entrega
cambiaré de repertorio y me iré al alemán con una obra que plantea
el siguiente debate: ¿qué es más importante en un ópera, la letra
o la música?
Seguimos con una nueva
entrega (y ya en plena fase de desconfinamiento) con un Verdi menos
conocido. Bueno, en realidad ya todas las óperas de Verdi conocidas
ya las he reseñado, así que ya todas las que comente serán las
menos conocidas. Ésta en concreto la he vuelto a escuchar hace poco
y me ha parecido interesante.
I due Foscari (Los dos
Foscari) es una ópera en tres actos con música de Guiseppe
Verdi y libreto de Francesco Maria Piave estrenada en el teatro
Argentina de Roma el 3 de noviembre de 1844.
Tiene una duración
aproximada de 105 minutos (una hora y 45 minutos).
BREVES DATOS HISTÓRICOS
La idea de adaptar el
drama de Lord Byron "The two Foscari" para una ópera
le vino a Verdi después de su gran éxito con su cuarta ópera en
Milán, I lombardi en 1843. Tenía un encargo entonces
para la Fenice en Venecia y Verdi propuso ese tema, pero dado que los
descendientes de los Foscari aún vivían y la trama de la ópera no
los dejaban en muy buen lugar, el teatro rechazó el tema. Así que
Verdi se guardó el libreto para otra ocasión y para la Fenice
compuso otra ópera (que sería su quinta, Ernani de la
cual pues igual ya la comentaré en toro momento.)
Tampoco tuvo que esperar
demasiado, ya que en 1844 poco después de estrenar Ernani en la
Fenice, le vino un encargo para el Teatro Argentina de Roma. Verdi en
un principio propuso una obra sobre Lorenzino de Médici pero ese
tema no cuajó y como segunda opción volvió a presentar el libreto
basado en el drama de Byron. Los romanos sí le dieron el visto bueno
y así, Verdi presentó en noviembre de ese mismo año su versión
del tema, cuyo libreto firmó Francesco María Piave. La ópera
gustó, y durante un tiempo estuvo en repertorio aunque como la gran
mayoría de las óperas del llamado período de galeras cayó en el
olvido. Actualmente se suele ver en los escenarios, aunque no es muy
frecuente.
ARGUMENTO
La acción se desarrolla
en Venecia, en 1457.
ACTO I
Escena I: Un salón del Palacio
Ducal
El Concilio de los Diez
está a punto de reunirse para discutir sobre un asunto en el cual un
miembro del familia del Dogo está involucrado. El rival del Dogo,
Loredano (bajo) entra con su amigo Barbarigo (tenor), ambos miembros
del Concilio y comentan que el Dogo ha iniciado la sesión muy
tranquilo. Los dos senadores expresan su deseo de justicia y entran
en la sala. Entre tanto, unos guardas traen a Jacopo, hijo del Dogo,
(tenor lírico-spinto) el cual ha sido torturado en las cárceles.
A
pesar de todo, Jacopo se alegra de volver a Venecia, pues ha estado
mucho tiempo exiliado y expresa su odio hacia la injusticia y su
deseo de demostrar su inocencia.
Escena II: Un salón
en el Palacio de los Foscari
Lucrezia, la esposa de
Jacopo, (soprano lírico-spinto) exige hablar con su suegro para
interceder por su marido, pero sus sirvientes le piden que se calme.
Reza para que todo salga bien, pero no sirve de mucho, porque pronto
llega su confidente, Pisana (mezzo-soprano) y le anuncia que su
marido ha sido declarado culpable y condenado de nuevo al exilio.
Lucrezia, se va furiosa.
Escena III. Un salón
del Palacio Ducal
Debido a una carta que
han interceptado al Duque de Sforza de Milán, Jacopo ha sido
declarado culpable de asesinato pese a que él no ha reconocido los
hechos y condenado nuevamente al exilio en Creta. Los senadores
alaban la imparcialidad de la justicia veneciana.
Escena IV: Los
apartamentos del Dogo
Francesco Foscari, Dogo
de Venecia (barítono) se lamenta de ser la cabeza del gobierno ya
que no puede proteger a su hijo de las calumnias de sus enemigos.
Entra Lucrezia y le ruega a su suegro que haga algo, pero el Dogo le
dice que la Ley se lo impide. Se echa a llorar y Lucrezia al ver su
lágrimas piensa que aún hay esperanza.
ACTO II
Escena I: La prisión
de Jacopo
Jacopo se lamenta de su
suerte y tiene la visión de un fantasma que lo atormenta. Entra
Lucrezia, se abrazan y ella le dice que pronto dictarán la
sentencia. El sonido de una barcarola les anima. Se reúne con ellos
el Dogo, y los tres se alegran de estar de nuevo juntos. Sin embargo,
esa alegría dura poco, pues entra Loredano para anunciar a Jacopo
que tiene que presentarse ante el Concilio para escuchar la sentencia
e inmediatamente después partirá solo a Creta. Tanto Lucrezia como
Jacopo se muestran furiosos, pero el Dogo los tranquiliza. Unos
guardas llegan para llevarse a Jacopo.
Escena II: Sala del
Concilio de los Diez
Jacopo oye su sentencia
de exilio. Entra Lucrezia, acompañada de sus hijos y los tres se
ponen de rodilla ante el Dogo para que cambien de parecer.
Barbarigo
se apiada de ellos, pero los otros son implacables y exigen que
Jacopo parta inmediatamente y solo. Jacopo siente que su muerte está
cerca.
ACTO III
Escena I: La plaza de
San Marcos
El pueblo celebra el
carnaval. Poco después llega Jacopo, escoltado por los guardas.
Después de despedirse de su mujer y de sus hijos, lo embarcan y se
va al exilio.
Escena II: Los
apartamentos privados del Dogo
Francesco se lamenta por
lo sucedido. Entra Barbarigo con una carta de un tal Ezzio quien
confiesa ser el único culpable del asesinato por el cual Jacopo ha
sido condenado.
Francesco ve aquí una esperanza, pero es en vano, ya
que entra Lucrezia y anuncia que su marido ha muerto en el trayecto.
Por si fuera poco, entra Loredano y le dice al Dogo que dado los
acontecimientos y su avanzada edad, lo invitan a dimitir de su cargo.
El dogo se revela, pues en dos ocasiones había pedido él abdicar y
las dos se la habían denegado. Es más le hicieron jurar que moriría
siendo Dogo y como buen Foscari cumplirá su promesa. Pero el
Concilio insiste y al final, el anciano cede.
Una vez que ha
renunciado a su cargo, suenan las campanas de San Marcos anunciado al
nuevo Dogo, Malipiero. Francesco muere y entre tanto Loredano escribe
en un papel "Los Foscari me han pagado" y lo tira a su
cadáver.
Si hay algo a lo que a
Donizetti no se le puede criticar es su gusto por historias con
gancho y muy variadas. Lo mismo te escribía sobre la Inglaterra
Medieval, de la España de la época de Al-andalus o en este caso de
la época romana.
Poliuto se
basa en la tragedia del francés Pierre Corneille, quien a su vez se
basa en la vida de un santo mártir que existió, San Poliecto de
Melitiene, general romano armenio que se convirtió al cristianismo.
También tenia una esposa que se llamaba Paulina y tenía hijos
(aunque en la ópera ese detalle lo omiten). Sin embargo, el mártir
real no vio el fin de sus días en el estómago de un león
hambriento sino que le cortaron la cabeza. Cosas que pasan, eran
otros tiempos. Los romanos, que eran muy brutos. También el
personaje de Nearco, está basado en un mártir real, San Nearco,
quien corrió también la misma suerte. Es más, Nearco y Poliecto se
consideraban “hermanos de afecto”, en otras palabras, que eran
gays.
No obstante, la ópera no
se basa en la vida real, sino en lo que escribió Corneille, una
tragedia en cinco actos donde exalta la figura de Polyeucte,
añadiendo además un triángulo amoroso y un choque de dos culturas
distintas, la dominante que sería la romana y los paleo-cristianos,
como nueva religión que poco a poco irían asentándose en todo el
territorio. Cammarano hizo una gran labor de síntesis, reduciendo
los cinco actos a tres, añadiendo además el personaje de
Callistene, el sacerdote de Júpiter para realzar más el conflicto
de las dos religiones, y cambiando el final, pues en la tragedia
original, Félix después de la muerte de su yerno, se convierte al
cristianismo, así como su hija y cesan los ataques contra los
cristianos, mientras que Cammarano hace que Paolina se una con su
esposo en el martirio, que además es mucho más espectacular y
sanguinario que una simple decapitación.
Luego cuando ya vimos en
el apartado de los datos históricos que Donizetti amplió la obra
para París y convertirla en una grand-opéra, Scribe fue el
encargado de ampliar el libreto. Las diferencias entre una y otra son
notables:
Poliuto
Les Martyrs
Acto I: Escena 1
Escena 2
Acto I y Escena I del Acto II
Acto II: Escena II
Acto II: Escena 1
Escena 2
Acto III Escena 1
Escena 2
Acto III: Escena 1
No existe como tal
No existe como tal
Acto IV: Escena I
Escena 2
Acto IV Escenas 2 y 3
Como vemos una de las
grandes diferencias está en la división del Acto I original en los
dos primeros franceses. Para la versión francesa, Donizetti
reescribió todos los recitativos, creó un final nuevo para el acto
I, (al dividirlo en dos, se necesitaba un buen concertante para
terminar el cuadro de las catacumbas, creó un ballet y añadió o
suprimió arias de acuerdo al nuevo carácter que sufrieron los
personajes. Aunque la historia es básicamente la misma, algunos
personajes también presentan diferencias, salvo Nearco y Severo que
son prácticamente iguales. Para facilitarme las cosas, voy a emplear
los nombres de la versión italiana.
Poliuto: En la
versión italiana, es un hombre celoso de Severo y cree que su mujer
le es infiel con él, por tanto el arrebato de derribar los ídolos
en el acto II es más el resultado de una crisis pasional que
religiosa. En cambio, en la francesa, está más centrado a la
devoción religiosa y en ningún momento se cuestiona la fidelidad de
su mujer. Es por ello que en esa misma escena, mientras que en la
versión italiana canta un reproche a su esposa, en la francesa
recita un credo (y de ahí que Berlioz, que aparte de compositor era
crítico musical, dijera que “Les Martyrs es un
credo en cuatro actos”
Paolina: El gran
cambio significativo que hay en las dos versiones es que en la
italiana, desde un principio siente admiración por los cristianos y
por tanto que al final acabe por convertirse no resulta tan
sorprendente, mientras que en la francesa pasa del rechazo del primer
acto a la conversión final.
Felice: Apenas
tiene participación en la versión italiana, mientras que en la
francesa su papel es más amplio, teniendo además un rol clave en la
trama, pues la orden de la persecución a los cristianos viene de él.
Se podría decir que en la versión francesa es el antagonista por
así decirlo, y a la vez el que más sufre las consecuencias de sus
actos, pues acabaría perdiendo a su hija por ello. También cambia
la tesitura pues pasa de ser un tenor en la versión italiana a un
bajo en la francesa.
Callistene: En
cambio, este personaje es más interesante en la versión italiana
que en la francesa. Al tener una escena inédita en el acto III,
vemos que en realidad es él el que mueve los hilos y por tanto sería
el verdadero antagonista, haciendo alusión al control de las masas.
Además parece que tiene un interés particular en perjudicar a
Paolina, probablemente debido a un engaño amoroso, cosa que lo hace entrever la misa Paulina en el dúo con su esposo en el acto final. En la versión francesa, por su
parte, no tiene peso, simplemente es el sumo sacerdote fanático que
acata la ley tal cual y no parece tener ninguna motivación personal.
Pese a que estos
personajes presentan diferencias, al final el mensaje final de la
obra resulta ser el mismo, un canto a la libertad de credo y la
libertad de pensamiento frente a un totalitarismo tanto político
como religioso, mensaje que va muy del gusto romántico de la época
en la que vivió Donizetti y por tanto se movía el bel-canto. Vemos
en esta obra un choque de dos fanatismos religiosos: por un lado de
los que matan a aquellos que no piensan como la masa y por otro de
los que se rebelan contra el orden y dispuestos a morir por sus
ideales. Este confrontamiento lo podemos ver claramente en las
escenas de masas, donde el coro que representa al pueblo pide la
muerte para los cristianos, mientras que los cristianos por su parte
cantan alabanzas a Dios. Este final, es más espectacular en la
versión francesa, pues la escena del martirio se hace pública
mientras que en la italiana termina con la escena de la prisión, y
con el trío protagonista, el matrimonio que se une en la muerte, y
Severo que se ve incapaz de salvar al amor de su vida.
A nivel musical nos
encontramos con una obra del periodo de madurez del compositor de
Bérgamo. Seguimos con las fórmulas ya vistas en el estilo, un coro
de introducción, la fórmula recitativo-aria-cabaletta, y también
hay que señalar que una parte de la música (algún concertato que
no he llegado a identificar cuál), correspondería a María de
Rudenz, ópera que había compuesto para la Fenice de Venecia
el 1838 y fue tal el fracaso que Donizetti ya no compondría más
para ese teatro. Eso sí, el personal central sería el tenor, pero
no por ello tenemos escena final de la prima donna como en el trabajo
anterior, Roberto Devereux, sino que en este caso se
cierra la obra con un gran ensemble.
Destacaría la obertura,
que fue compuesta para la versión francesa ya que la italiana sólo
disponía de una breve introducción, así como el aria de Poliutodel acto II, así como el concertato del final de ese mismo
acto (o tercero, si nos vamos a Les Martyrs), en la
versión francesa la entrada triunfal de Sévére (y todo el cuadro
en general) y sobre todo, el impresionante final de la ópera en Mi
Mayor cuando la pareja protagonista se dirige valientemente hacia su
fatal destino.
A pesar de que hoy en día
es una ópera que no se representa mucho, Poliuto es
una obra que resulta muy actual hoy en día, pues no sólo existen
todavía esos fanatismos religiosos por los que muere gente, sino que
además en otros niveles (hinchas de fútbol, ciertos comportamientos
en redes sociales en respuesta a cualquier tema) están también
presentes y al final no conducen sino a crear crispación y malestar
social. Si bien es cierto que está bien defender tus ideales, pero
en absoluto imponerlos por la fuerza.
De esta obra aprendemos
lo siguiente:
Hay que aprender a
ser empático. No sabemos cuándo te puede afectar una situación
que están sufriendo los demás.
La gente debe ser
libre para creer en lo que quiera.
GRABACIONES
CD
No hay mucho dónde elegir, y a día de hoy no he encontrado
grabaciones de estudio, así que me quedo con la más reciente que
ésta con Carreras. Eso si, incluye la obertura de Les Martyrs, lo
cual creo que es un plus. Además cuenta con el atractivo de
Riccialieri como Paolina y Juan Pons como Severo. Para mí ésta
sería la grabación de referencia.
De la versión francesa sólo hay ésta disponible y sin duda alguna
la recomiendo. Lástima que la versión con el libreto ya está
descatalogada, pero aparte de eso, a nivel musical todos están
sobresalientes. Elder consigue mantener la tensión y además incluye
toda la partitura completa, incluido el ballet.
DVD
De la versión francesa no hay todavía ningún montaje editado en
DVD...Tampoco recuerdo que la hayan representado en los últimos 40
años salvo una versión en concierto con el motivo del lanzamiento
de la grabación de Opera Rara. Habrá que esperar a que algún
teatro se anime. De la italiana os propongo dos:
Este montaje de Glydenbourne no es que sea santo de mi devoción pero
a nivel musical está muy logrado, destacando cómo no la pareja
protagonista tanto Michael Fabiano como Ana María Martínez
sobresalen en sus papeles. La puesta en escena es la típica que
hacen este tipo de óperas con un decorado austero en un contexto que
simula una sociedad fascista. Yo lo tomaría como referente.
Por otra parte, ésta es un tanto rara. Para empezar te mezclan el
uniforme de los romanos con los fascistas, pero a pesar de eso se la
trama se entiende bien. Sin embargo, Gregory Kunde en el papel
titular no me termina de convencer, le noto la voz cansada como sin
fuerza.
En fin, dejamos el tema de los mártires cristianos y me despido por
hoy. Voy a recopilar material para la siguiente obra... que no tengo
muy claro cuál va a ser, a ver qué se me ocurre.
Como estamos en Semana Santa, aunque no haya pasos
por la calle y que con seguridad estas dos entradas verán la luz
cuando haya pasado, voy a tratar a una obra de Donizetti que le tenía
ganas. O mejor dos dicho, dos, pero que en realidad son la misma.
Poliuto es una ópera en tres actos con
música de Gaetano Donizetti y libreto de Salvatore Cammarano,
estrenada en el Teatro San Carlo de Nápoles el 30 de noviembre de
1848.
Les Martys (Los Mártires), es una revisión
de esa misma ópera, pero en cuatro actos, con libreto de Eugéne
Scribe, estrenada en la Ópera de París el 10 de abril de 1840
Poliuto dura
aproximadamente 110 minutos (una hora y cuarenta minutos).
Les Martys, dura unos 190
minutos (tres horas y diez minutos)
BREVES DATOS HISTÓRICOS
A
raíz de la buena acogida que tuvo en París con Marino Faliero
(1835), Donizetti se dio a conocer, pero fue con Lucía
di Lammermoor con la que digamos, pegó el pelotazo en París
y no sólo le ofrecieron realizar una versión en francés de esa
ópera (que se estrenó en agosto de 1839), sino que además le
realizaron dos encargos: uno para la Ópera y otro para la
Opèra-Comique. Así que Donizetti estaba bastante atareado porque
además tenía que cumplir el compromiso que tenía con el San Carlo
de Nápoles. Sabemos también que en 1837, Donizetti había tenido un
gran éxito con Roberto Devereux, así que para su próxima obra
tenía pensado poner música a un libreto de Salvatore Cammarano
basado en la tragedia francesa de Pierre Corneille, Polyeucte
(1643). El protagonista iba a ser además, el tenor Adolphe Nourrit,
quien estaba un poco de capa caída en Francia porque le había
salido un rival, Gilbert Duprez. Nourrit, se había ido a Italia para
mejorar su técnica y estaba a la espera de una nueva oportunidad de
relanzar su carrera.
Por desgracia, cuando ya la ópera estaba
terminada, la censura prohibió en el último momento su
representación, alegando que la muerte de un mártir no era un tema
apropiado para un teatro. Así que Donizetti, cabreado, rescindió el
contrato con Nápoles, se marchó a París y le comentó a Nourrit
que revisaría su ópera, Poliuto, para ser estrenada
allí al gusto parisino.
Por
desgracia, a Nourrit esa cancelación no le sentó nada bien, entre
eso y que el hombre no estaba muy bien de la cabeza, acabó por
suicidarse. Pero creo que esto ya lo he contado más veces. Volvamos
a París, donde Donizetti alargó su Poliuto, pasando
la obra de tres a cuatro actos y añadiendo un ballet y pasándose a
llamar Les Martyrs. La
ópera tuvo un éxito moderado, y gustó mucho el acto III, pero tras
18 representaciones,la ópera cayó pronto en el olvido. En cambio,
la versión italiana original, se estrenó unos seis meses después
de morir el compositor (abril de 1848) y allí tuvo bastante éxito,
estando presente bastante tiempo a lo largo del siglo XIX. Hoy en
día, es la versión italiana la que se ve en los escenarios, siendo
la francesa prácticamente desconocida.
ARGUMENTO
La acción se desarrolla en Melitene, Armenia en el siglo III después
de cristo.
Versión
Italiana:
ACTO
I: El bautismo
Escena
I: Las catacumbas
Poliuto,
noble armenio (tenor lírico)
se ha reunido con el líder de los cristianos, Nearco (tenor)
para bautizarse. Armenia ha sido conquistada por los romanos y están
persiguiendo bajo pena de muerte a todos los cristianos. Poliuto, le
comenta a su amigo que está preocupado por su mujer Paolina, ya que
ella se casó con él por orden de su padre, Felice, el gobernador de
Melitene, pero ella estaba enamorada de un general llamado Severo,
pero al parecer éste ha muerto en combate. Ambos se van para la
ceremonia y poco después aparece Paolina (soprano lírico
spinto) quien estaba siguiendo a
su marido sospechando que éste podría haber abrazado la nueva fe.
Oye a los cristianos rezar y se conmueve por la belleza del rito.
Poco después salen Poliuto y Nearco. Poliuto al ver a su mujer le
confiesa que efectivamente se ha vuelto cristiano. Nearco, por su
parte, comenta que Severo llegará pronto y continuará con la
persecución de los cristianos. Paolina este momento, se siente
dividida entre la alegría que siente al saber que su verdadero amor
está vivo pero a que a su vez le es imposible seguir amando por
estar casada con Poliuto.
Escena
II: La plaza de Melitene
Severo (barítono) llega con el aplauso y las alabanzas de la
multitud.
Expresa su deseo de volver a ver a Paolina, pero ese deseo
se transforma en rabia al enterarse que se ha casado con otro.
ACTO
II: El neófito
Escena
I: El patio de la casa del gobernador
Callistene, el sumo sacerdote de Júpiter, (bajo) lleva a
Severo a reunirse con Paolina, comentándole además que ella se casó
presionada por su padre. Se va y pronto aparece Paolina. Severo le
reprocha su falta de fidelidad y ella se defiende, pero no le
confiesa que todavía siente algo por él. Le pide que se valla.
Al terminar el encuentro, llega Poliuto quien ha podido ver cómo la
pareja se iban juntos. Esto, unido a que Callistene le había
previsto que se Severo se iba a reunir con Paolina, le hace llegar a
la conclusión de que su esposa le es infiel.
Pero no le da tiempo a
entristecerse, pues pronto llega un cristiano (tenor) para anunciarle
que su amigo Nearco ha sido capturado y está en el templo de
Júpiter. Poliuto se va inmediatamente para tratar de liberarlo.
Escena
II: El templo de Júpiter
Todos los paganos están adorando a su dios, mientras Nearco es
torturado y Severo le ordena que diga el nombre del neófito, pero
Nearco se niega. Entra Poliuto y confiesa públicamente que es él.
Paolina, pide clemencia por él a su padre, (tenor) y a
Severo.
Poliuto al ver que ella le ruega a Severo, la rechaza
públicamente y destruye el altar de Júpiter, provocando la ira de
todos los paganos. Nearco y Poliuto son arrestados y llevados a
prisión.
ACTO
III: El martirio
Escena
I: El bosque sagrado
Callistene se reúne con el resto de los sacerdotes y comentan que
otros cristianos, siguiendo el ejemplo de Poliuto han decidido
entregarse para morir.
Anima al resto de los sacerdotes a seguir
avivando el odio hacia los cristianos en la población para así
vengar a sus dioses.
Escena
II: La prisión del circo
Paolina
se reúne en la celda de su esposo y le confiesa que efectivamente
ella estaba enamorada de Severo cuando se casaron pero desde que es
su esposa, siempre le ha sido fiel. Le dice además que si abjura de
su fe podrá salvarse, pero Poliuto prefiere morir antes que dar la
espalda a Dios. Impresionada por su convicción, le dice entonces que
la bautice para así morir con él.
Al principio Poliuto duda, pero
luego accede. Entra Severo y Paolina se declara cristiana y exige
morir con su esposo. Pese a los ruegos de Severo, Paolina es firme en
su decisión y junto a Poliuto se dirigen juntos hacia la arena del
circo donde serán parte del espectáculo: ser devorados por los
leones.
Versión
Francesa:
ACTO
I
Las
catacumbas
Polyeucte (tenor lírico), se ha reunido con Nearque (tenor)
para bautizarse en respuesta a una promesa que hizo a Dios si salvaba
a su mujer Pauline (suponemos de una enfermedad). Nearque acepta
aunque es un arriesgado sabiendo que es el yerno del gobernador de
Armenia. Oyen que se acercan las tropas de Félix y se van a otra
cámara a seguir sus ritos.
Entre tanto, llega Pauline (soprano lírica) quien está
acompañada de damas y con una escolta para rezar a la tumba de su
madre. Piden que la dejen sola un momento y en ese momento aprovecha
para pedir a su madre fuerzas para olvidar a su gran amor, Sévére,
supuestamente muerto en combate. Cuando termina, oye los cánticos de
los cristianos y se horroriza. Cuando sale, se encuentra con su
marido y Nearque.
Pauline le recrimina a Polyeucte, el que haya
abandonado su antigua fe por la nueva. Discuten y son interrumpidos
por un cristiano (bajo) quien les anuncia que pronto llegará
un nuevo procónsul dispuesto a perseguir a los cristianos duramente.
Nearque y Polyeucte se muestran preparados para sufrir cualquier tipo
de martirio, mientras que Pauline se lleva a su marido y le hace
prometer que oculte su nueva fe.
ACTO
II
Escena
I: El despacho de Félix
Félix (bajo) está reunido con sus magistrados y llama a
Pauline. Delante de ella, se enorgullece de proclamar su nueva ley
que consiste en condenar a pena de muerte a los cristianos, tanto a
los que bautizan como a los que son bautizados. Pauline se estremece
al oír la noticia, ya que eso significa que su marido estaría
condenado si se descubriese que él es cristiano. Entre tanto llega
Callisthéne (bajo), el sumo sacerdote y comenta que ya está
a llegar el nuevo procónsul. Al preguntarle Félix por su identidad,
Callistene le dice que es Sévére, a quien Roma creía muerto, pero
en realidad lo habían secuestrado y han pagado por él un
intercambio generoso de prisioneros.
Pauline, al enterarse se debate
entre la alegría de saber que Sévére está vivo y a la vez la
tristeza de no poder estar ya con él.
Escena
II: La gran plaza de Melitene
Sévére (barítono) es recibido ante las alabanzas de una
gran multitud y en su honor se organiza un desfile de gladiadores y
danzas variadas (la excusa para meter el ballet).
Sévére se muestra
en un principio ilusionado por volver a ver a Pauline, pero al
enterarse que ella ya está casada se lamenta. Por si fuera poco,
Callistene anuncia que hace poco se ha producido un nuevo bautizo y
pide la colaboración de Sévére. Tanto los cristianos como los
paganos ruegan cada uno a sus dioses para que les ayude.
ACTO
III
Escena
I: Los apartamentos de Pauline
Pauline está rezando cuando de pronto entra Sévére. Le pide
explicaciones sobre lo sucedido y ella le hace entrever que, aunque
aún siento algo por él, ya no puede corresponder a su amor porque
es una mujer casada. Le pide que la deje y la olvide y Sévére,
resignado se va. Poco después llega Polyeucte y le dice a su mujer
que van a hacer un sacrificio en honor a Sévére. Pauline le pide
que la acompañe a la ceremonia, pero él rechaza hacerlo porque ya
no cree en ello. Pauline se pone a llorar y su marido la consuela
diciéndole que es capaz de soportar la muerte pero no sus lágrimas.
Entra su suegro y les comenta que han capturado a Nearque quien ha
admitido ser cristiano y el autor del nuevo bautizo pero se niega a
revelar a el nombre del bautizado, así que lo van a sacrificar a él
también.
Polyeucte acepta entonces ir al templo para tratar de
salvar a su amigo o al menos compartir su suerte.
Escena
II: El templo de Júpiter
Los paganos están rezando a su dios cuando Callistene trae a Nearque
para torturarle y hacerle revelar el nombre del neófito. Éste se
niega. Llega Polyeucte y delante de todos confiesa ser él ante el
asombre de su suegro y todos los presentes. Pauline pide clemencia a
Sévére y su marido, enfadado destruye el altar alabando a Dios, lo
que provoca la ira de todos.
Es arrestado junto a Nearco y
públicamente ambos son sentenciados a muerte.
ACTO
IV
Escena
I: Los apartamentos de Félix
Pauline le pide a su padre que haga algo para poder salvar a su
marido, pero él, inflexible, le dice que la ley es igual para todo
el mundo y por tanto Polyeucte ha de morir.
Entra Sévére, quien en
un principio confirma sus palabras, pero cuando Pauline le pide
llorando y de rodillas que la ayude se pone de su lado y amenaza con
revelarse si no salva a Polyeucte. Finalmente Félix accede a
perdonar a su yerno siempre y cuando Pauline logre que éste abjure
de su fe.
Escena
II: La prisión del circo
Polyeucte está rezando cuando llega Pauline quien trata de
convencerlo para que renuncie a su fe y así salvarse, pero la ciega
devoción de su marido hace que ella quiera también convertirse en
una mártir y decide unirse a él.
Escena
III: La arena del circo
La multitud clama la muerte de los cristianos. Félix y Sévére
presiden el acto, así como Callisthènes y sus sacerdotes. Al hacer
entrar a los mártires, Félix y Sévére se sorprenden al ver a
Pauline vestida de blanco al lado de su marido.
Tratan de razonar con
ella, pero Pauline está decidida a morir con su marido. Se oyen los
rígidos y los cristianos se arrodillan para rezar, Pauline se abraza
a a Polyeucte y éste es él único que se queda en pie esperando el
ataque de los leones.
Vamos a hacer una pausa con la ópera y vamos a
explorar otras obras musicales que son también interesantes. Además
ya que este año se ha cancelado la Semana Santa, voy a sacar ese
capillita que llevo dentro (y eso que no pertenezco a un ninguna
Hermandad ni se me pasaría por la cabeza ingresar en una) y paso a
comentar una obra a la que le tengo un cariño especial.
Las siete
últimas palabras de Nuestro Señor en la cruz (Die
sieben letzte Worte unseres Erlösers auf dem Kreuz) es una
obra musical de Joseph Haydn, originalmente para orquesta, estrenada
en el Oratorio de la Santa Cueva de Cádiz el 6 de abril (Viernes
Santo) de 1787. Versión coral u oratorio, libreto de Friebert y de
Von Swieten y estrenada en Viena el 1 de abril de 1798.
Tiene una duración de 65 minutos.
BREVES DATOS HISTÓRICOS
En
1779 Haydn, quien trabajaba casi en exclusividad para el príncipe
Esterházy, ya tenía la libertad de componer libremente, por tanto
se dedicó a trabajar por encargo. Entre tanto, en Cádiz se estaba
llevando a cabo las obras de una capilla – oratorio donde se reunía
la Hermandad de la Santa Cueva, cuyo responsable espiritual era el
canónigo José Saens de Santa María, Marqués de Valde-Iñigo.
Cuando las obras de la nueva capilla terminaron en 1785, el Marqués
decidió que su Hermandad necesitaba una obra musical de envergadura
que acompañara a los ritos.
Vista de la capilla superior del Oratorio de la Santa Cueva en Cádiz. (La foto no es de mi propiedad, está tomada de Google Images.)
Así que por medio de un músico,
Francisco Micón, le hizo llegar a Haydn el encargo así como todas
las condiciones. Haydn
tenía que componer un oratorio instrumental para el sermón de las
Siete Palabras que se celebraba en Cádiz los viernes santo: El
lugar de culto se cubría con telas negras y sólo estaba iluminado
con una lámpara. A las doce del mediodía, se cerraban las puertas y
entonces el Obispo se subía al púlpito, recitaba una de las Siete
Palabras, la comentaba y luego se bajaba del él y se inclinaba ante
el altar. Ese ritual, lo repetía 7 veces, por tanto Haydn que
escribir 7 movimientos que fuesen sobrios y lentos de unos diez
minutos, pero que no resultaran pesados al oyente. La orquesta
intervenía cada vez que el Obispo dejaba de hablar.
Haydn
aceptó el trabajo pensando que era para la Catedral y presentó sus
siete movimientos, precedidos por una Introducción y concluyéndolo
con una pequeña pieza, llamada El terremoto. La obra al parecer, se
estrenó antes en Viena ,en 1786 en un concierto privado y enviada a
su destinatario al siguiente. Según parece, a Haydn le pagaron con
un pastel de chocolate (donde dentro estaba el dinero) Qué cachondo
era el Marqués...
Al
año siguiente, el editor de Haydn, le propuso que hiciera de la obra
una reducción para cuarteto de cuerdas, cosa que el músico aceptó.
También apareció una reducción a piano hecha por otro compositor,
la cual cuando Haydn la vio, le dió el visto bueno y autorizó su
publicación.
Pero
éste no es el final. Diez años más tarde, de camino a Londres,
Haydn escuchó en Passau, una versión coral que el canónigo de la
Catedral, Joseph Friebert había adaptado a su partitura. A Haydn le
gustó el resultado y decidió hacer su propia versión tomado el
“libreto” que Friebert había creado pero cambiándolo un poco
con la ayuda de su amigo el Barón Von Swieten. Este sería el inicio
de una nueva relación entre ambos, ya que juntos crearían dos
oratorios más: La Creación y Las Estaciones.
Esta versión coral se estrenó primero en Viena en un evento
privado en 1796 y al público dos años más tarde en 1798.
Así
pues contamos de 4 versiones de una misma obra. Actualmente, la más
conocida es la del cuarteo de cuerdas, seguida de la versión coral.
ESTRUCTURA Y ANÁLISIS
Haydn
compuso una introducción, siete movimientos a los que llamó Sonatas
(uno por cada palabra, y tituladas en latín) y concluyó la obra con
un movimiento rápido, El terremoto. Para la versión coral, incluyó
también un interludio entre la Sonata IV y V. La obra quedaría
así:
Introducción: Compuesta en Re menor, una escala
especialmente empleada en las misas de difuntos, con lo cual está
asociada a la muerte.
El tempo que marca es: Maestoso y Adagio, y
nos predispone para la tragedia que vamos a escuchar.
Sonata I. Pater,
dimitte illis, non cum sciunt quid faciunt (Padre, perdónalos
porque no saben lo que hacen):La primera palabra la
expresa Haydn en Si bemol Mayor y su tempo es Largo. En la versión
coral, antes de comenzar la música, el coro declama la palabra para
luego dar paso a los versos que hacen la reflexión sobre la misma.
La primera, ruega a Dios que escuche a su Hijo y que perdone a todos
los hombres por ser pecadores. Para crear los efectos de lamento,
Haydn acude a pasajes cromáticos (pasando de un la natural a un la
bemol por ejemplo) y también juega con las dinámicas (empezando
con un forte y terminado en pianísimo.
Sonata II. Hodie
mecum eris in Paradiso (Hoy estarás conmigo en el Paraíso):
Escrita en do menor,
expresa el momento en el que Jesús consuela al ladrón bueno.
Para
este momento, utiliza una tonalidad asociada al heroísmo, pues
Jesús nos hace la promesa del Paraíso, es decir de un lugar mejor
cuando muramos. Esa promesa o ese ruego, se hace más evidente
cuando pasa de tonalidad, es decir, empieza en do menor pero termina
en su homónima do mayor. El tempo es grave y cantabile.
Sonata III.
Mulier ecce filius tuus (Mujer, ahí tienes a tu hijo): “..et
tu, ecce mater tua” (y tú ahí tienes a tu madre). La
tercera palabra es un grave en Mi Mayor, escala que se asocia a
sentimientos negativos. En este caso sería la tristeza de una madre
que ve impotente cómo su hijo se está muriendo. Este dolor, sin
duda es universal y la versión coral hace un ruego a la Virgen para
que al igual que hizo con su hijo, esté también con nosotros,
pecadores. En otras palabras, sería una variación del Stabat Mater
tradicional (un poema en latín que narra justo este momento. Este
movimiento es el más largo de toda la obra.
Sonata IV. Deus
meus, Deus meus, utquid dereliquistime? (Dios mío, Dios mío, ¿Por
qué me has abandonado?: Un
largo en fa menor. No es casual, dado que esta escala se asocia con
la melancolía, la desilusión, así que va muy acorde a este
sentimiento que tiene Jesús al verse abandonado por su Padre. El
texto del versión coral, no obstante, responde a esa pregunta que
si bien Jesús puede pensar que su Padre lo ha abandonado, nosotros
como cristianos no haremos lo mismo y le agradecemos todo su
sufrimiento, dando así, un mensaje algo más positivo.
Segunda
Introducción: Este interludio
escrito en La menor sólo se incluye en la versión coral, en las
otras tres versiones no aparece. Con él daría paso a la segunda
parte del Oratorio y es un largo.
Sonata V. Sitio
(Tengo sed): En
contraposición a la introducción, aquí nos encontramos en La
mayor a tempo de Adagio. En la versión coral, esta vez el coro no
declama la palabra, sino que lo hace el tenor, a modo de
Evangelista.
El coro en este caso, comenta con rabia la crueldad del
momento en el que dan a Jesús vinagre empapado en una esponja. Las
cuerdas por su parte, al principio suenan en pizzicato para simular
las gotas de agua.
Sonata VI.
Consummatum est (Todo está consumado): Al
igual que en el segundo movimiento, Haydn vuelve a combinar dos
escalas homónimas, pero esta vez empieza en Sol menor para terminar
en Sol mayor.
Y lo hace porque Sol menor era la antigua tonalidad
que representaba la muerte, por tanto el cambio al final implica un
triunfo sobre ella. Todo ello a un tempo lento.
Sonata VII.
Pater, in manus tuas comendo spiritum meum (Padre en tus
manos encomiendo mi espíritu): Aquí
Haydn utiliza Mi bemol mayor, que es la antigua tonalidad del amor.
Tiene sentido ya que con su muerte; Jesús redime a la humanidad de
sus pecados, por tanto su muerte es un acto de amor. En la versión
coral, la última palabra la tiene el bajo solista, en pianísimo
simulando ese último suspiro que dio Jesús antes de morir.
Il terremoto. Presto con tutta la forza:
Este sería el único movimiento rápido y también el más breve de
todos los movimientos. Se interpreta inmediatamente después del
anterior y sin pausa. De nuevo utiliza Haydn el Do menor, pero esta
vez mantiene la tonalidad hasta el final sin cambios. Es en el único
momento de la partitura que se marca Fortísimo (ff), con el sonido
rápido de las cuerdas y el uso de la percusión para causar el
efecto.
En la versión coral es el único movimiento cantado
íntegramente por el coro sin la intervención de los solistas
(aunque éstos se unirían a él lógicamente). Termina, como era de
esperar de forma abrupta y seca. Personalmente me gusta mucho este movimiento.
Como
se puede contemplar para evitar la monotonía, Haydn utilizó una
gran gama de escalas alternando en modos mayores y menores para así
no fatigar al oyente dado que todos los movimientos presentan tempos
lentos. Haydn se mostró siempre satisfecho con su obra y fue además
la última obra que él mismo dirigió (en Viena en 1803).
A
nivel personal he estado trabajando esta partitura en su versión
coral y participando en la parte de los tenores. A diferencia de
otras obras, ésta en concreto no resulta especialmente difícil para
un cantante profesional, pero no por ello es menos compleja ni mucho
menos ya que se mueve a menudo en el registro alto del tenor (y para
mí que apenas estoy empezando, es bastante difícil). En un
principio la íbamos a presentar en este mes de Abril, pero debido al
estado de Alarma ocasionado por el corona virus el concierto ha sido
cancelado. Así que ésta es mi forma de presentar la obra. De los movmientos aparte del Terremoto diría el que mas me gusta es el VI, sobre tudo su final es bastante impresionante.
En
cualquier caso, Las Siete Palabras es una de las piezas sacras más
amenas y más íntimas que merece ser escuchada y apreciada
independientemente sea uno creyente o no. Al fin y al cabo, el Arte
va más allá de creencias religiosas, pues el Arte hace que provoque
en nosotros diversas emociones.
GRABACIONES
CD Y DVD
De
la versión para orquesta, tomo como referencia la grabación que
hizo Jordi Savall en el Oratorio de la Santa Cueva. Savall sabe
dirigir con precisión y en un intento de ser fiel al contexto de la
obra, antes de cada sonata incluye un recitado en latín de cada
palabra litúrgica. Sin duda Es la mejor versión que he encontrado
de la obra.
Para
la versión coral no hay aún en formato audiovisual y en cd cada vez
es más difícil encontrar grabaciones a buen precio. Así que me he
decantado por la versión de Harnocourt. Es un pelín lenta para mi
gusto pero es bastante solemne, lo cual le va bien al espíritu de la
obra.
Con
esto finalizo esta entrada dedicada a esta obra de Haydn. La próxima
volveré con... pues no tengo ni idea la verdad. Creo que voy a ir
con otro trabajo de Donizetti que es del que tengo más obras... o
ese Verdi que tengo por ahí rondando... O también ese Mozart... Ya
veré.
Rinaldo
supuso la carta de presentación de Handel para Inglaterra y la que
le abrió las puertas del éxito. A partir de esta obra que sería su
séptima ópera, sólo trabajaría casi exclusivamente para
Inglaterra y una gran mayoría se estrenarían en el Queen's Theatre,
que luego pasó a llamarse King's Theatre y que actualmente es el Her
Majesty`s Theatre, cuyo propietario es el Really Useful Group, que es
la empresa fundada por Andrew Lloyd Webber.
Lo que ha evolucionado ese teatro, pero
siempre ha conservado su principal función que era alojar
espectáculos musicales que gustasen al público. Y es curioso,
porque si ahora sólo se ven ese teatro musicales de un sólo
compositor, en el siglo XVIII también pasaba prácticamente lo mismo
y en su mayoría se veían óperas de Handel.
Parece que el componer
bajo presión a veces da buenos resultados. Handel, cogiendo un poco
de aquí y otro de allá, logró una obra bastante coherente y
bastante resultona, teniendo en cuenta además que la ópera seria
era más bien un conjunto de arias da capo enlazadas con recitativos.
A nivel dramático nos encontramos con una ópera de rescate, en la
cual el caballero andante va a salvar a la princesa cautiva. Cabe
destacar que el personaje de Almirena no existe en el poema original
de Tasso, creando así una especia de triángulo amoroso entre
Armida, Rinaldo y Almirena. Triángulo por llamarlo de alguna manera,
porque hay nos encontramos con una pareja consolidada y una tercera
persona que se quiere meter de por medio. Y encima pagana. Lo que hay
que aguantar.
Tal y como yo lo veo,
Handel (más bien su libretista) nos presenta dos retratos de mujeres
muy distintas, por un lado, la ideal cristiana, sumisa y desvalida
(vamos el ideal de mujer de la época) en el personaje de Almirena,
frente al independiente, bárbaro y seguro de sí mismo que sería
Armida. Como personaje femenino, me parece mucho más interesante el
de Armida, razón por la cual, las sucesivas interpretaciones de esta
obra (como ya vimos en el caso de Rossini, se centran en ella. Y es
que esta obra sin quererlo, hace más atractivos a los antagonistas
que a los héroes, ya que son éstos los que más evolucionan. Los
caballeros templarios (Rinaldo, Goffredo y Eustazio) son
prácticamente el mismo personaje y salvo Rinaldo que si tiene una
paleta de colores más acentuada, los dos son prácticamente
idénticos. En cambio, tanto Armida como Argante presenta una
evolución que van desde la traición, el amor hasta su rendición y
redención final cuando se pasan al cristianismo.
A nivel musical nos
encontramos con varias arias de cierta hermosura, aunque la más
famosa, “Lascia ch'io pianga” está tomada del primer
oratorio que compuso Handel en Italia, Il triunfo dil tempo e
del disenganno (El triunfo del tiempo y del desengaño, 1707)
y originalmente era un aria llamada Lascia la spina, que,
a su vez, la melodía está basada en una sarabanda que compuso para
su primera ópera en Alemania, Almira.
Un aria lenta pero llena de
sentimiento, así como el lamento de Rinaldo por cuando pierde a su
esposa al final del primer acto, Cara sposa.
Aunque como ya comenté en el apartado de los datos históricos, éste
no seria el único préstamo que Handel tomaría de su obras para
Italia. El primer aria de Argante, está tomada de una cantata, Acis,
Galatea e Polifemo, y de
nuevo Almirena toma prestada un pasaje de Agrippina
para otra de sus arias. Estos préstamos eran habituales en la época
y lo seguirían siendo hasta bien entrados en el siglo XIX. El resto
nos encontramos arias de bravura para todos los personajes, lo
habitual en la ópera barroca.
Rinaldo supone
una de las óperas más básicas del barroco, con una música muy
interesante, pero como pasa con la ópera barroca hay que tener
paciencia para escucharla porque toda la historia se basa en los
recitativos secos.
De
esta ópera lo que único que podemos aprender es que las guerras son
todas muy absurdas. Y las de religión más.
GRABACIONES
CD
Éste
sería uno de los últimos registros de esta ópera y nos presenta la
primera versión, la de 1711. Handel retocó varias veces la obra,
pero la primera es la más completa por así decirlo. Destaca con un
gran reparto siendo el contratenor David Daniels en el rol titular y
a Cecilia Bartoli como Almirena. El resto del reparto así como la
orquesta están sobresalientes.
DVD
En
cuando al mercado audiovisual... bueno, con la ópera barroca suelen
hacer producciones un tanto extrañas. Ésta en concreto trasladan la
acción a... un colegio y todo parece que es la obra de fin de curso,
siendo los antagonistas los ¿profesores? La verdad es que no he
entendido muy bien la propuesta pero, es muy entretenida de ver y a
nivel musical está bastante bien.
Pues
ala, yo pensaba que con esto de la cuarentena iba a ser más
productivo con el blog pero ya veo que no. Así tendré más tiempo
de prepararme el próximo... que no tengo ni idea sobre qué voy a
escribir. Como se acerca Semana Santa creo que trataré otra obra
sacra.
Ya que en la anterior entrega estuvimos viendo las
aventuras y desventuras de Rinaldo y Armida, vamos a ver cómo se
presentaba este tema en el siglo XVIII cuando la ópera seria estaba
en pleno apogeo.
Rinaldo es una ópera en tres actos con
música de Georg Friedrich Handel y libreto de Giacomo Rossi,
estrenada en el Teatro Queen's Haymarket de Londres el 24 de febrero
de 1711.
Tiene una duración aproximada de 175 minutos (dos
horas y cincuenta y cinco minutos).
BREVES DATOS HISTÓRICOS
Tras pasar algunos años en Italia, en 1710 Handel
se trasladó a Alemania, donde se convirtió en maestro de capilla
del príncipe de Hannover, Jorge, heredero de la corona de
Inglaterra. Así, Handel se trasladó también a Londres y allí
recibió la oferta de componer una ópera para el teatro de la Reina.
El empresario de dicho teatro, Aaron Hill, le propuso como escenario
principal la historia de Rinaldo, personaje que sale en el poema de
Tasso, Jerusalén liberada y a esto que Handel aceptó.
La ópera la compuso con prisas y reutilizando
piezas de obras que había compuesto en su estancia en Italia.
Para la première, Handel contó con el castrato
Nicolini, que era un cantante de cierta fama para el rol principal y
la ópera fue un éxito rotundo. Si bien es cierto que algunos
críticos no vieron con buenos ojos que la influencia italiana se
mezclara con el arte inglés. al público en general le gustó
bastante. En años posteriores, (1717 y 1731), Handel hizo cambios en
la partitura. La ópera fue desapareciendo paulatinamente, y estuvo
olvidada durante prácticamente 200 años.
Actualmente no se representa mucho, pero es de las
más populares de Handel.
ARGUMENTO
La acción se desarrolla en Tierra Santa, durante la
Primera Cruzada (1096-1099).
ACTO I
Escena I: El campamento cristiano
Goffredo, capitán general de los cruzados
(mezzo-soprano), convencido de su inminente victoria promete a uno de
sus generales Rinaldo (contralto o contratenor) la mano de su hija
Almirena.
La joven por su parte (soprano o mezzo-soprano), anima a su
amado a que se concentre en la batalla para así poder obtener su
mano. Mientras tanto llega un heraldo que anuncia la
llegada del Rey Argante, (bajo) quien está al mano de las tropas
enemigas.
Eustazio, hermano de Goffredo (contratenor o contralto)
imagina que el rey querrá una tregua, cosa que efectivamente
así es. Goffredo le concede una tregua de tres días. Se queda Argante solo y espera a la hechicera Armida
(soprano) quien llega en carro alado. Armida le comenta al rey que su
victoria estaría asegurada si logra que Rinaldo no lidere las tropas
cristianas.
Escena II: Un jardín
Almirena está tranquila viendo las flores cuando
llega Rinaldo y tontean un poco.
En ese momento llega Armida quien
logra secuestrar a la muchacha, dejando a Rinaldo desesperado e
impotente.
Llegan Goffredo y Eustazio. Ante tal situación le
aconsejan a Rinaldo que vaya a pedir ayuda a un mago cristiano que
vive por la zona.
Rinaldo parte en su búsqueda acompañado de
Goffredo y Eustazio.
ACTO II
Escena I: El mar
Los tres caballeros se encuentran en un barco rumbo
a la cueva donde vive el mago cuando viene otra embarcación donde
una mujer (soprano) dice a Rinaldo que viene de parte de Almirena y
lo invita a subir.
Entre tanto, dos sirenas cantan sobre el amor y
los otros dos caballeros, pensando que es una trampa, intentan
retener a Rinaldo, pero fracasan y Rinaldo se va con la mujer.
Goffredo piensa que lo mejor sería regresar y retomar la lucha
contra Argante.
Escena II: El jardín del Palacio de Armida
Almirena se lamenta por su cautiverio. Entre Argante
que le declara su amor y ésta le responde que si tanto la ama podría
concederle la libertad.
Conmovido por sus lamentos, Argante decide
que la ayudará. Por su parte, Armida está contenta de haber
capturado a Rinaldo. Cuando éste se presenta ante ella, Armida le
declara su amor, pero Rinaldo la rechaza. Entonces, se transforma en
Almirena y trata de seducirlo, pero Rinaldo se da cuenta del engaño
y la vuelve a rechazar. Se va y Armida jura vengarse.
Se convierte de
nuevo en Almirena, para volver a a intentar a seducir a Rinaldo, pero
se encuentra con Argante quien cae rendido a sus pies. Armida vuelve
a su forma original y se enfada con él acusándolo de traidor, pero
Argante reconoce que él está enamorado de Almirena y rechaza su
ayuda. Doblemente rechazada, Armida decide vengarse también de
Argante.
ACTO III
Escena I: La gruta del mago
Finalmente Goffredo y Eustazio llegan a la gruta del
mago (contratenor). Éste les dice que tanto Rinaldo como Almirena
están en el palacio de Armida, el cual está protegido por diversos
encantamientos y bestias.
Para poder entrar en él, el mago les da
unas varitas mágicas. El mago les desea suerte y los envía hasta el
Palacio.
Escena II: El jardín del Palacio de Armiday una explanada desierta
Armida está a punto de matar a Almirena para
vengarse de Rinaldo, cuando éste llega y lo impide. La bruja convoca
entonces a las Furias para que la protejan, pero llegan Goffredo y
Eustazio y con las varitas hacen desaparecer el jardín, apareciendo
entonces en una explanada a las puertas de Jerusalén. Rinaldo
consigue herir a Armida, y ésta se escapa. Por fin, Almirena se
reúne con Rinaldo y Goffredo anima a Rinaldo a que se una a él en
combate la mañana siguiente para tomar la ciudad.
Por su parte, los sarracenos, con Argante al frente
se preparan también para defender sus dominios.
Armida se presenta
ante Argante y dado que ambos tienen un enemigo común, se
reconcilian.
Escena III: El campamento cristiano
Almirena espera ver a su amado coronado. Entre
tanto, Rinaldo y Goffredo preparan el plan de ataque y se van,
dejando a Eustazio al cuidado de Almirena.
La batalla tiene lugar y
finalmente los cruzadas toman Jerusalén siendo capturados Argante y
Armida. Para salvar la vida, ambos se convierten al cristianismo. Tal
y como prometió, Goffredo concede la mano de su hija a Rinaldo. Y
con una alabanza a la virtud termina felizmente esta ópera.